Cuclillo ceniciento | Distribución


InfoNatura: Animals and Ecosystems of Latin America 2007

El Cuclillo ceniciento (Coccyzus euleri) se distribuye principalmente en Sudamérica al este de los Andes; sin embargo, persisten lagunas importantes respecto de su área reproductiva y su distribución estacional. Esta incertidumbre deriva, en parte, de su marcada similitud morfológica con el Coccyzus americanus (Cuclillo de pico amarillo), especie que también se presenta en el norte y centro de Sudamérica durante la migración boreal y el invierno (Hughes, 2020). La confusión histórica se intensifica por el hecho de que el C. euleri fue considerado durante mucho tiempo una subespecie del C. americanus, lo que vuelve poco informativos numerosos registros antiguos (Erritzøe et al., 2012:295; Barnett & Pearman, 2001:45).

La distribución del C. euleri continúa siendo muy deficiente y sujeta a interpretaciones contradictorias. La propuesta clásica de Meyer De Schauensee (1971:112) que incluye Guyana (Braun et al., 2007:14), Surinam, Venezuela (Mérida, norte de Bolívar y Amazonas), el este de Colombia hasta Cartagena, y el este de Brasil desde Pará hasta Río de Janeiro y Mato Grosso, así como la provincia argentina de Misiones, resulta de extrapolaciones basadas en apariciones esporádicas, sin considerar que la especie alcanza algunas de estas regiones sólo de manera ocasional. Así, en Colombia ha sido sugerida como un probable migrante austral (Hilty & Brown, 1986:217); en Surinam es un migrante poco común entre julio y septiembre, conocido sólo por tres ejemplares históricos (Spaans et al., 2018, citado en Hughes, 2022). Se la describe como “…a rare bird, perhaps only a migrant…” (Haverschmidt, 1968:150); y en Venezuela su presencia es muy localizada, restringida a pocas áreas geográficas y sin claridad sobre su residencia (Meyer De Schauensee & Phelps, 1978:111; Hilty, 2003:350; Payne, 2005:346). En este país se la considera errática y local, con fluctuaciones marcadas en la abundancia interanual, posiblemente relacionadas con brotes de orugas (P. Schwartz).

En Brasil, Sick (1986:319) proporciona información imprecisa “…Rio de Janeiro, Paraná, Mato Grosso, etc…”; en realidad, para Mato Grosso el único antecedente es el registro histórico de Allen (1893), no confirmado posteriormente (Dubs, 1992:47). Pinto (1978:155) ofrece datos puntuales para el Brasil central (Mato Grosso) y oriental (Pará a Paraná), sugiriendo cierta continuidad poblacional en el centro-este del país. Es probable que algunas de las poblaciones dispersas de Venezuela y del centro-este de Brasil sean reproductivas, y que la especie exhiba un grado elevado de trashumancia. Este patrón, sumado a la escasez de observaciones y colecciones en un subcontinente con baja densidad de ornitólogos (Short, 1984:892), dificulta la construcción de un marco biogeográfico coherente.

Los registros específicos disponibles refuerzan este carácter fragmentario. En Colombia se la considera rara en el norte y oriente hasta los 400 m (enero), con observaciones en la costa caribeña cerca de Cartagena, en el sureste de Guainía a lo largo del Río Negro (Macacuní; Hilty & Brown, 1986:217), y en mayo en el Parque Nacional Tayrona, Neguanje y la Reserva Natural Los Besotes (Strewe & Navarro, 2004:41). En Venezuela se documenta de manera errática en Mérida, Distrito Federal (San José de Los Caracas), sureste de Apure (Puerto Páez), norte de Bolívar (Caicara, alto Río Caura, Ciudad Bolívar, Upata, Guasipati) y oeste de Amazonas (Caño Cuao, El Carmen), además de Isla Margarita (Hilty, 2003:350), con registros adicionales en el río Nichare (abril) y el bajo Caroní cerca de Santa Elena (Samuels et al., 2014, citado en Hughes, 2022).

En la Guayana Francesa la especie es rara, con ocho registros que totalizan trece individuos entre 2009 y 2015, principalmente en agosto y septiembre (Claessens et al., 2011:129; Claessens et al., 2017:4). En Ecuador se ha consignado como migrante poco común (marzo; Payne, 2005:346; Freile et al., 2013:B34; Ridgely & Greenfield, 2001).

En Brasil, aunque generalmente rara, podría ser poco común en regiones meridionales (Claessens et al., 2017:7; Payne, 2005:346; De Oliveira et al., 2018:99; Brito et al., 2016:179; Pinheiro et al., 2008:343; Morante-Filho et al., 2015:7; Vitorino et al., 2018:903; Cavarzere et al., 2017:8; Tonetti et al., 2017:12; Pimentel & Olmos, 2010:6; Bencke, 2010; Erritzøe et al., 2012:295).

En Bolivia aparece como migrante poco común en abril, mayo y octubre (Payne, 2005:346; Vidoz & Mamani, 2010; Remsen et al., 1986:25; Remsen & Traylor, 1989). Finalmente, en Paraguay constituye un visitante estival raro entre octubre y noviembre (Esquível & Peris, 2011; Esquível et al., 2019:15; Smith & Clay, 2015:24; Capper et al., 2001:28; Payne, 2005:346).

Se conocen dos registros de C. euleri fuera de su distribución típica en Sudamérica. El primero corresponde a un espécimen inmaduro recolectado en octubre de 1863 en la isla Sombrero, ubicada al este de las Islas Vírgenes y al noroeste de Anguila, en el punto más septentrional de las Antillas Menores (Banks, 1988:90). Este individuo, curiosamente, constituye el espécimen tipo  (descrito inicialmente como Coccyzus julieni y posteriormente asignado a Coccyzus euleri, a pesar de proceder de una localidad claramente extralimital. Su hallazgo dio origen a una prolongada controversia sobre la nomenclatura y la distribución geográfica de la especie. El segundo registro corresponde a la observación de una pareja en reproducción en julio en el Lago Bayano, Panamá (Campos-Cedeño & Vallely, 2015, en Hughes, 2022). No obstante, dos supuestos avistamientos adicionales en el centro de Panamá, en junio de 2007 y junio de 2009, fueron rechazados por el Comité de Registros de Panamá (D. Montañez y G. Berguido in litt., en Claessens et al., 2011).

Distribución geográfica en ARGENTINA (de la Peña, 2020:99; de la Peña & Salvador, 2016:338; de la Peña, 2015:303) (de la Peña, 1999:84; EcoRegistros 20 registros en en https://www.ecoregistros.org/ficha/Coccyzus-euleri; eBird 2025, en https://ebird.org/species/pebcuc1/AR-N)

En Argentina, el estatus local de conservación del Coccyzus euleri permanece indefinido (Contreras et al., 2014:281). Es posible que la intensificación reciente de los esfuerzos de observación esté revelando una presencia más frecuente de la especie. No obstante, su situación general podría evidenciar una disminución numérica y cierta retracción areal en sus movimientos migratorios, como sugiere la casi desaparición de la población migrante en Misiones (Contreras et al., Msc), aunque ejemplares han vuelto a registrarse en el Parque Nacional Iguazú (Chébez, 1994:426). Asimismo, la especie ha sido documentada en el Chaco argentino (Bodrati, 2005:31).

Contreras (1990:119) destaca que “…su presencia en el norte argentino, el Paraguay y Bolivia es más probable que lo que los presentes registros hacen suponer. La falta de prospección sistemática y de larga duración y la escasez de estudios regionales no permite, en la región de probable aparición de la especie, especulaciones acerca de su posible presencia.”. En este sentido, la objeción planteada por Chébez (1994:426) respecto de la observación de Canzioni (en Contreras, 1990:119) resulta poco sostenible, ya que presupone una fijación estricta al hábitat que no se ajusta al comportamiento real de la especie. El registro boliviano (Remsen, 1986:25), por ejemplo, procede de un ambiente muy diferente al de Misiones.

Más recientemente, su presencia ha sido confirmada en el Parque Estadual do Turvo (Mahler et al., 2005, en Hughes, 2022), mientras que los registros del estado de Paraná son los únicos claramente afines a los de Misiones.

Ecorregiones: Selva Paranaense y Chaco húmedo (Barnett & Pearman, 2001:45)

Citas y observaciones en las provincias de: Chaco, Formosa, Misiones y Santiago del Estero. (Tablas de coordenadas, referencias y comentarios)

HÁBITAT

El Coccyzus euleri se reproduce principalmente en bosques húmedos siempreverdes, bosques de galería y bosques secundarios. Durante la invernada en la Amazonia, utiliza bosques primarios de tierra firme y bosques ribereños dominados por el Ambay (Cecropia). Ocurre típicamente desde el nivel del mar hasta los 900 msnm de altitud (Erritzøe et al., 2012:296).

En Colombia y Venezuela se registra en bosques arenosos, matorrales y bosques de galería (Hilty & Brown, 1986:217); adicionalmente, en Colombia ocupa bosques secos tropicales (Strewe & Navarro, 2004:41) y en Venezuela bosques secundarios (Samuels et al., 2014). En esta última región se encuentra desde los 700 msnm al norte del Orinoco hasta los 350 msnm al sur del río (Hilty, 2003:350).

En Guyana utiliza bosques de tierras bajas (Braun et al., 2007:14), mientras que en Surinam emplea bordes costeros de manglar y bosques de sabana (Spaans et al., 2018, en Hughes, 2022). En la Guayana Francesa ocupa bosques primarios de dosel alto y bordes de bosque, así como bosques secundarios densos de dosel bajo y arboledas de tierras bajas (Claessens et al., 2017:5). En Bolivia ha sido registrada en hábitats de sabana (Vidoz et al., 2010) y en Ecuador en formaciones secundarias de borde (Freile et al., 2013:B24).

En Brasil utiliza el bosque primario de «terra firme» (Cohn-Haft et al., 1997) y el bosque estacional semideciduo (Vitorino et al., 2018:903). Generalmente se distribuye en altitudes de hasta 900 msnm, pero existe un registro en Itatiaia a 1.200 msnm (Mallet-Rodrigues et al., 2015:48). También emplea el bosque atlántico costero del sureste de Brasil, el este de Paraguay y el noreste de Argentina (Madroño et al., 1997). En Panamá se ha observado en bosques latifoliados secundarios (Campos-Cedeño & Vallely, 2015, en Hughes, 2022).

Información adicional señala su presencia en “…capoeira…” (Sick, 1997:387) y en ambientes típicos de la Chapada dos Guimarâes descritos como “…planalto…» de 700 a 800 metros acima do nível do mar, com matas ciliares nos vales e cerrados ou campos com buritis (Mauritia flexousa L.) nos planaltos…” (Willis & Oniki, 1990:21; véase también Allen, 1893 en Contreras, 1990:119). Contreras (1990:119) agrega que en Colombia puede ocupar matorrales y selvas ribereñas.

En Argentina se ha citado en selvas y bosques de transición (de la Peña, 2020:98).

Movimientos y migración

Los movimientos estacionales del Coccyzus euleri son poco conocidos. La especie es, al menos parcialmente, un migrante austral: algunos individuos se reproducen en el sur y el este de Brasil, el norte de Argentina y Paraguay durante el verano austral, y migran luego hacia el norte de Sudamérica en la estación no reproductiva. No obstante, los registros de reproducción al norte del Ecuador y en Panamá, entre enero y agosto, sugieren que ciertas poblaciones septentrionales podrían ser no migratorias (Payne, 2005:346; Claessens et al., 2017:3; Erritzøe et al., 2012:296).

Diversos autores subrayan que es un cuclillo sudamericano poco conocido y aparentemente raro. La posible confusión con el migrante boreal C. americanus, la escasez de registros confiables al norte del Amazonas y el comportamiento esquivo de esta especie forestal dificultan la delimitación precisa de su área de reproducción y su estatus en el norte de Sudamérica. En consecuencia, se la considera preferentemente un migrante austral que se reproduce principalmente en el sur y este de Brasil, el norte de Argentina y Paraguay, y migra posteriormente a la región septentrional del continente (Payne, 2005:346; Claessens et al., 2011:128; Erritzøe et al., 2012:290).