De hábitos bastante sociables. Se reune en grupos de 4 hasta 16 individuos. Efectúan desplazamientos estacionales en respuesta a la fluctuante disponibilidad de frutos, y también a altas latitudes en el veranos austral. No existen evidencias que la especie realice ningún movimiento en Paraguay o Argentina (del Hoyo & Motis, 2004:398; Chébez, 2008:225).
VOCALIZACIONES
La exhibición de aleteo de Pipile jacutinga, realizada principalmente al amanecer y al anochecer, ha sido descrita como esencialmente similar a la observada en otras especies del género Pipile (del Hoyo, Kirwan & Sharpe, 2020). Esta conducta consiste en dos aleteos silenciosos seguidos de un prolongado traqueteo seco, posteriormente dos rápidos aleteos adicionales y un traqueteo final aún más extenso. Durante esta exhibición, el individuo realiza un vuelo descendente de entre 50 y 100 m, con intervalos mínimos de 2 a 4 minutos entre cada demostración (del Hoyo & Motis, 2004:397).
En cuanto a las vocalizaciones, se ha registrado un silbido lastimero y descendente, comparado con el emitido por Oxyruncus cristatus; sin embargo, el canto más característico consiste en una serie de silbidos finos y descendentes «i-ü» semejantes a los de otras especies congenéricas (Sick, 1997:279; del Hoyo & Motis, 2004:399). Asimismo, la llamada de alarma presenta similitudes con la de otros Pipile, aunque con una tonalidad aparentemente más metálica. Según Chébez (2008:225), la voz de la especie puede describirse como un silbido de tono aflautado, cuya intensidad aumenta durante el periodo reproductivo y cuya emisión es más frecuente al atardecer.
ALIMENTACIÓN
El forrajeo puede realizarse de manera solitaria, en parejas o en pequeños grupos de hasta 11 individuos, aunque fuera del periodo comprendido entre diciembre y mayo en el sureste de Brasil suele observarse en solitario (del Hoyo & Motis, 2004:397). Forrajea principalmente en el dosel arbóreo, especialmente en las partes altas de árboles emergentes, a más de 15 m del suelo (del Hoyo & Motis, 2004:398), aunque ocasionalmente desciende al suelo para consumir frutos caídos o beber agua.
La dieta de P. jacutinga se compone principalmente de frutos de entre 0,4 y 30 mm de diámetro (Galetti et al., 1997:34; del Hoyo & Motis, 2004:399), con una marcada preferencia estacional por los frutos de la palmera Euterpe edulis – Palmito – (Arecaceae). Asimismo, consume frutos diversos, entre ellos Ficus – Higuerón – (Moraceae), Psidium – Guabiroba – y Myrcia – Ibá-hay – (Myrtaceae), Virola – Bicuíba -(Myristicaceae), Xylopia – îwîrá katú – (Annonaceae), Cecropia – Ambay – (Urticaceae) y Hymenaea – Yatobá – (Fabaceae). Se ha documentado que las semillas de Cordia trichotoma – Peteribí – (Boraginaceae) y Meliosma sinuata – Meliosma – (Sabiaceae) son defecadas intactas, lo que sugiere un papel relevante de la especie como agente dispersor de semillas (Galetti et al., 1997:34). Investigaciones realizadas en Brasil registraron un total de 41 especies de frutos en su dieta (Galetti et al., 1997:34).
Además de frutos, se ha observado consumo de semillas, granos y brotes, así como ocasionalmente de insectos y moluscos obtenidos entre piedras cercanas a cursos de agua. También baja al suelo en la cercanía de los “barreros” o “lambederos” donde picotea el barro salitroso (se presume la ingestión de sales minerales presentes en el lodo) que allí aflora y suele asentarse a beber en las piedras que asoman en las correderas de los arroyos (Chébez, 2008:225).
REPRODUCCIÓN
La exhibición reproductiva ha sido registrada desde agosto en el sureste de Brasil y desde septiembre en Paraguay (del Hoyo & Motis, 2004:399).
Los nidos descritos corresponden a plataformas construidas con ramas, ramitas y restos vegetales, con forma de taza, generalmente ubicadas en horquetas conformadas por tres o cuatro ramas en la parte alta de los árboles. Estos suelen encontrarse ocultos en sectores intrincados, donde la presencia humana resulta únicamente ocasional (Chébez, 2008:225). Asimismo, se ha documentado un caso situados a solo 1.7 m sobre el suelo (Galetti et al., 1997:35); los reportes de nidificación en otros sustratos han sido considerados poco probables (del Hoyo & Motis, 2004:399).
Se registraron nidos con huevos en octubre en São Paulo, así como polluelos en octubre en Misiones, noviembre en Rio Grande do Sul y diciembre en São Paulo (Galetti et al., 1997:35). No obstante, también se han observado polluelos hasta febrero en Argentina (del Hoyo & Motis, 2004:399).
La puesta comprende entre dos y cuatro huevos de color blanco, con dimensiones aproximadas de 77 × 45 mm. El período de incubación es de aproximadamente 28 días y es realizado casi exclusivamente por la hembra, aunque ambos adultos participan en la alimentación de las crías (del Hoyo & Motis, 2004:399).
El polluelo presenta corona de color marrón oscuro con una larga línea superciliar blanquecina, región periocular pálida, así como dorso y pecho marrón oscuro y vientre marrón ocre. El plumaje adulto es adquirido aproximadamente a los tres meses de edad (del Hoyo & Motis, 2004:399).