
Según Vaurie (1968:131), Crax fasciolata posee la distribución más amplia dentro de su género. Su rango se extiende desde los estados brasileños de Maranhão y Pará hacia el oeste hasta el río Tapajós, y hacia el sur a través del centro de Brasil, alcanzando Bolivia, Paraguay y el noreste de Argentina (Formosa, Chaco y Misiones). En Bolivia, reemplaza a Crax globulosa al sur de los 15° S, sin superposición aparente. En Brasil, su distribución alcanza aproximadamente el río Tocantins, el río São Francisco en Minas Gerais, y el oeste de São Paulo y Paraná. No obstante, Stotz et al. (1996:303) la citan únicamente para Paraguay y Brasil.
Información más reciente amplía y confirma este patrón de distribución, indicando que la especie se encuentra en Brasil al sur del Amazonas, desde el río Tapajós hacia el este hasta Pará y Maranhão, y hacia el sur a través de Mato Grosso, Bolivia amazónica, Paraguay y el Chaco del norte-centro de Argentina, incluyendo el norte de Misiones. En el sector oriental, también ha sido registrada en el oeste de Minas Gerais, el oeste de São Paulo (al menos históricamente) y el oeste de Paraná (Winkle et al., 2025). Se han documentado extinciones a nivel local a lo largo de su rango, tanto en la subespecie nominal como en C. f. grayi (Delacour & Amadon, 2004:190). Asimismo, resulta incierto si la especie, en particular C. f. fasciolata o C. f. pinima, ocupó previamente regiones del nordeste de Brasil, como Alagoas; sin embargo, parece estar extinta en la provincia de Santa Fe, Argentina.
En cuanto a la subespecie nominal, C. f. fasciolata, esta se distribuye desde el Brasil central al sur de la Amazonia hasta São Paulo y Mato Grosso, extendiéndose por Paraguay y el norte de Argentina. En este último país ha sido registrada en Misiones, el noreste de Corrientes, Santa Fe (donde posiblemente esté extinta), y el este de Chaco y Formosa (Chébez, 2008:230; Bodrati & Lammertink, 2011:23; Stotz et al., 1996:151).
SUBESPECIES
Se reconocen tres subespecies:
* Crax fasciolata pinima (extremo noreste), posiblemente extinta, es extremadamente rara y se conoce a partir de solo siete ejemplares recolectados entre 1830 y 1907.
* Crax fasciolata grayi (Bolivia),
* Crax fasciolata fasciolata (nominal) (resto del rango).
La variación geográfica de Crax fasciolata afecta principalmente a la hembra y es altamente marcada (Vaurie, 1968).
Esta variación presenta un patrón aparentemente clinal, aunque las conexiones entre poblaciones no están completamente esclarecidas.
Las diferencias entre subespecies incluyen variaciones en el ancho del barrado, la coloración de la cresta, la tonalidad dorsal y los patrones de las partes inferiores. En términos generales, pinima presenta una coloración más oscura, grayi es más pálida, y la forma nominal muestra características intermedias, con una tendencia hacia grayi en el sur de su distribución.
HÁBITAT
La mayoría de los registros de Crax fasciolata provienen de hábitats forestales cerrados (72%, n = 137), mientras que una proporción menor corresponde a praderas abiertas (28%, n = 53). En estos últimos ambientes, los individuos suelen encontrarse próximos a bordes de bosque, y en llanuras aluviales se restringen a pequeños fragmentos forestales. Estos patrones indican que los hábitats boscosos son fundamentales para la especie (Desbiez & Steiner, 2011:387; Contreras et al., 2014:169).
La especie habita selvas húmedas siempreverdes (Stotz et al. 1996:150), bosques semicaducifolios y selvas en galería, en ocasiones con presencia de bambú, alcanzando al menos los 700 msnm de altitud en Bolivia y los 800 msnm en el este de la Amazonia brasileña. Frecuentemente se la registra en bordes de bosque y en proximidad a cursos de agua, y ocasionalmente deambula por playas fluviales, principalmente durante las primeras horas de la mañana o al atardecer.
Se trata de un ave típicamente forestal, de hábitos mayormente arbóreos, aunque desciende al suelo para alimentarse. Según Chébez (1994:409), “parece preferir como hábitat las selvas umbrías que bordean los cursos de agua o cubren las islas, tanto de riachos como de grandes ríos”. Asimismo, ha sido registrada en diversos ambientes, incluyendo el Bosque Atlántico, el Chaco, la sabana mesopotámica y la selva Paranaense (Stotz et al., 1996:150; Barnett & Pearman, 2001:35).
Es una especie no migratoria. Se ha documentado su carácter residente en el Pantanal de Mato Grosso, Brasil, y probablemente esta condición se extiende a lo largo de toda su área de distribución.
ARGENTINA: Distribución geográfica por provincias
En Argentina, Crax fasciolata presenta una distribución histórica amplia pero actualmente fragmentada y en retroceso. La especie ha desaparecido o se encuentra probablemente extinta en varias provincias, persistiendo con mayor seguridad en Formosa y, de manera más limitada, en sectores del Chaco. Su conservación depende estrechamente de la disponibilidad de hábitats forestales bien conservados y de la reducción de las presiones antrópicas, especialmente la caza.
Está representada por dos subespecies:
- Crax fasciolata fasciolata (von Spix, 1825), registrada en Formosa, Chaco y Misiones
Históricamente, C. f. fasciolata se distribuía en Argentina en las provincias de Formosa, Chaco, Santa Fe, Corrientes y Misiones (Martínez Achenbach, 1957:18; Olrog, 1979:78; Partridge en Chébez, 2008:233; Bodrati & Lammertink, 2011:24; Chébez, 2008:231). Sin embargo, en Santa Fe, Corrientes y Misiones no existen registros adecuadamente documentados en las últimas décadas, por lo que su presencia actual es incierta o podría considerarse localmente extinta (de la Peña, 2006:125; Chébez, 2008:231). En contraste, las poblaciones más importantes del país se concentran en la provincia de Formosa (White, 2001; Ramírez Llorens et al., 2003:38; Chébez, 2008:231; Bodrati & Lammertink, 2011:24).
Dentro del sistema federal de áreas protegidas, la especie cuenta con poblaciones confirmadas únicamente en el Parque Nacional Río Pilcomayo (Formosa). Su inclusión inicial en esta área se basó en el hallazgo de plumas pertenecientes a una hembra en 1993 (Heinonen Fortabat et al., 1995:999; López-Lanús, 1997:32), aunque posteriormente fue redescubierta en las selvas de ribera del río Pilcomayo (E. White, com. pers.). En el Parque Nacional Chaco, en cambio, fue considerada extinta durante varias décadas debido a su ausencia y a testimonios de pobladores locales (Bodrati, 2005:15). Testimonios históricos indican que la especie era frecuente en el monte fuerte y en las selvas del río Negro hasta la década de 1960, pero la intensa presión de caza provocó una drástica disminución poblacional hacia fines de esa década, seguida de una prolongada ausencia de registros, estimada en aproximadamente 30 años (Bodrati & Lammertink, 2011:24).
- Crax fasciolata grayi (Ogilvie-Grant, 1893), presente en la provincia de Chaco (de la Peña, 2020:289).
Situación por provincias
Chaco (Citas)
La situación de la especie en la provincia de Chaco es compleja y altamente comprometida, con escasas áreas de presencia actual (Contreras et al., 1990; Chébez, 2008:231). No obstante, existen registros recientes en el Parque Nacional Chaco, incluyendo la observación y documentación fotográfica de una hembra el 5 de agosto de 2009 en el cauce seco del río Negro (26°48’S, 59°36’O) (Bodrati & Lammertink, 2011:24), así como el avistamiento de otro ejemplar en agosto de 2012 en inmediaciones del Centro de Interpretación del Parque Nacional Chaco (Bianchini & Arenas, 2014:2). También se han reportado registros en el este de la provincia, incluyendo la selva del río de Oro y el río Guaycurú, con observaciones de grupos de hasta ocho individuos, parejas y familias con crías (Braslavsky en Chébez, 2008:231). Datos adicionales indican su presencia en el noreste provincial (Contreras et al., 1990) y registros confirmados hasta los 61°30’ O (Contreras et al., 2014:168). Asimismo, se han documentado evidencias reproductivas (huevos y nidos) en el Parque Nacional Chaco (Di Giácomo & Zalazar, 2021:25). Sin embargo, algunos registros recientes aún carecen de validación (SIB, 2026).
Corrientes (Citas)
En Corrientes, la especie cuenta con registros puntuales en la isla de Apipé y en Villa Olivari (Chébez, 2008:231), basados principalmente en comunicaciones personales, sin confirmaciones recientes, donde habría persistido hasta la década de 1960 en áreas posteriormente transformadas por la construcción de grandes represas.
Formosa (Citas)
La provincia de Formosa constituye el principal núcleo poblacional de la especie en Argentina. Se la ha registrado en el este provincial, particularmente en ambientes asociados al río Paraguay y sus afluentes, como los riachos Pilagá y He Hé, Campo Bouvier y el río Pilcomayo (Chébez, 1994; Chébez, 2008:231). En áreas como la estancia Guaycolec y el ex Refugio Privado Campo Bouvier persisten poblaciones residentes y reproductivas.
Diversos estudios indican que la especie es cada vez más rara en la provincia, con registros concentrados en la mitad oriental y especialmente en el valle fluvial del río Paraguay, donde las condiciones de accesibilidad limitada y la presencia de bosques densos favorecen su persistencia, aunque en forma relictual (Contreras et al., 2014:168). Se han documentado registros en múltiples áreas clave para la conservación (AICA’s), incluyendo los departamentos Pilcomayo, Formosa y Laishi (Di Giácomo et al., 2007:182/187), así como poblaciones nidificantes en la estancia Guaycolec (Di Giácomo & White, 2007:193; Fernández-Duque, 2013:70).
Existen además numerosos registros de campo, incluyendo 43 avistajes entre 1997 y 2001 en la selva en galería del riacho Pilagá, con observaciones de hembras con pichones (Ramírez-Llorens et al., 2003:38). También se han registrado áreas de alta densidad en sectores bien conservados de los riachos Pilagá y Monte Lindo (López-Lanús & Mencia, 2017:5). Sin embargo, en algunas áreas como la Reserva El Bagual, la especie es considerada probablemente extinta (Di Giácomo et al., 2005:433).
Misiones (Citas)
La presencia de Crax fasciolata en Misiones ha sido históricamente controvertida y basada en escasos registros, muchos de ellos dudosos. El único ejemplar que confirma su presencia corresponde a una hembra colectada el 11 de mayo de 1959 en el arroyo Urugua-í (Navas y Bó, 1988; Chébez, 2008:231). Otros registros incluyen observaciones en Cerro Corá (De Basaldúa, 1901), Alto Paraná (Bertoni, 1913) y el arroyo Uruzú en 1986, aunque este último fue posteriormente puesto en duda (Chébez & Casañas, 2000).
Adicionalmente, existen menciones para localidades como Montecarlo, Río Paranay y Colonia Delicia, aunque también de carácter incierto (Chébez & Casañas, 2000). La especie figuró en una lista anónima del Parque Nacional Iguazú en 1983, pero fue excluida en ediciones posteriores (Saibene et al., 1996:29). En conjunto, la evidencia sugiere que la especie estaría actualmente extinta en Misiones, donde su distribución habría sido marginal y restringida a selvas ribereñas (Chébez & Casañas, 2000; Chébez, 2008:231; Rey, 2007:280).
Santa Fe (Citas)
En la provincia de Santa Fe existe un único registro visual en el extremo nordeste (Dpto General Obligado, Campo Urdániz), sin fecha precisa (Martínez Achenbach, 1957; en Chébez, 1987:19). La especie se considera actualmente extinta o próxima a la extinción en esta provincia (Chébez, 2008:231).