ESTADO DE CONSERVACIÓN EN ARGENTINA: EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Crax fasciolata comprende tres subespecies: C. f. pinima (noreste de Brasil), C. f. grayi (este de Bolivia) y C. f. fasciolata (centro y suroeste de Brasil, Paraguay y norte de Argentina) (BirdLife International, 2009). La subespecie C. f. pinima es considerada una entidad taxonómica independiente por BirdLife International y evaluada por separado, encontrándose en estado de Peligro Crítico (Kirwan, 2025).
Las subespecies C. f. fasciolata y C. f. grayi están clasificadas como Vulnerables debido a la pérdida de hábitat y la presión de caza, factores responsables de la extinción local en distintas regiones (Delacour & Amadon, 2004:190). Mientras que C. f. grayi mantiene poblaciones relativamente estables en áreas remotas de Bolivia, la subespecie nominal presenta núcleos aún abundantes en sectores de Brasil, como el Pantanal de Mato Grosso y algunas áreas protegidas, aunque ha desaparecido en São Paulo y es extremadamente rara en Paraná (Kirwan, 2025). En Paraguay, la especie persiste en pocas áreas protegidas y su situación es considerada frágil. (BirdLife International, 2026).
A escala regional, la especie se distribuye desde el este de Bolivia hasta el centro y sur de Brasil, Paraguay y el norte de Argentina. En este último país ha desaparecido de Corrientes, Misiones y Santa Fe, y sus poblaciones actuales son reducidas y fragmentadas (MAyDS & Aves Argentinas, 2017). En Paraguay, aunque previamente se consideraba casi extinta, aún mantiene poblaciones en bosques en galería, donde se ha confirmado su reproducción recientemente.
El tamaño poblacional global no ha sido cuantificado, aunque la especie puede ser localmente común en algunas regiones de Brasil, mientras que en otras áreas es rara o poco frecuente. Estudios de campo muestran densidades variables según el hábitat, con valores relativamente altos en ambientes bien conservados como el Pantanal (Desbiez & São Bernardo, 2011). En contraste, la proximidad a asentamientos humanos reduce significativamente su abundancia (Zalazar et al., 2018), y en Bolivia su estatus ha pasado de relativamente común a raro o poco común (Herzog et al., 2016).
La pérdida de hábitat constituye una de las principales amenazas: entre 2000 y 2019 se perdió aproximadamente el 16% de la cobertura forestal dentro de su rango, con proyecciones de hasta un 30–32% de pérdida en tres generaciones (Global Forest Watch, 2021). A ello se suma la presión de caza, que ha provocado extinción local de la especie y continúa siendo un factor crítico en gran parte de su distribución (Berkunsky & Di Giacomo, 2015).
Como resultado de estos factores, se estima que la población global ha disminuido entre un 20% y un 29% en las últimas tres generaciones, con proyecciones de declive de entre el 30% y el 39% en el futuro cercano (BirdLife International, 2026). Aunque la especie posee un rango de distribución amplio, su tendencia poblacional es decreciente y su conservación depende de la protección de hábitats forestales y del control de la caza.
En contraste, C. f. pinima presenta una situación extremadamente crítica, restringida al Centro de Endemismo de Belém, una de las regiones más deforestadas de la Amazonia, con menos del 25% de su cobertura original remanente. Sus poblaciones están altamente fragmentadas y sometidas a múltiples presiones antrópicas. Tras décadas sin registros, fue redescubierta en 2017 en la Reserva Biológica Gurupi, estimándose una población inferior a 30 individuos (Kirwan, 2025).
A pesar de que Crax fasciolata ha sido considerada previamente como de “Preocupación Menor” debido a su amplia distribución (UICN, 2009), actualmente es reconocida como una especie de alta prioridad de conservación, con tendencias poblacionales negativas vinculadas principalmente a la destrucción del hábitat y la caza (del Hoyo, 1994; BirdLife International, 2009; Stotz et al., 1996:82; Kirwan, 2025).
En Argentina:
En Argentina ha sufrido una marcada retracción, con poblaciones actuales principalmente restringidas a Formosa y, en menor medida, a Chaco (BirdLife International, 2026).
El estado de conservación de Crax fasciolata fasciolata en la provincia de Formosa es considerado crítico a nivel local, debido principalmente a la intensa presión de caza y a los procesos de degradación ambiental, incluyendo la destrucción y contaminación de sus hábitats (Contreras et al., 2014:168). En este contexto, la situación general de la especie es evaluada como de alto riesgo, con un pronóstico desfavorable en ausencia de medidas de control y manejo sostenidas.
No obstante, Formosa ha sido señalada como la provincia que aún alberga las poblaciones más importantes y la mayor disponibilidad de hábitat adecuado para la subsistencia de la especie (Chébez, 1994:409). A pesar de ello, la protección efectiva resulta limitada: fuera del Parque Nacional Río Pilcomayo, sobre cuya población existe escasa información detallada, las áreas protegidas que resguardan a la especie son prácticamente inexistentes. Una excepción relevante es el sector de la Estación de Cría de Animales Silvestres de Guaycolec, adyacente al riacho Pilagá, donde persiste una población significativa (Chébez, 1994:409).
La especie desapareció de Corrientes hacia 1980 debido a la caza y a la transformación del hábitat asociada a la represa de Yacyretá, y actualmente la caza se considera insostenible en algunas regiones. Asimismo, la captura para uso como mascota constituye una amenaza adicional (MAyDS & Aves Argentinas, 2017).
Además de Corrientes, ha desaparecido en las provincias de Misiones y Santa Fe, y sus poblaciones actuales son reducidas y fragmentadas (MAyDS & Aves Argentinas, 2017).
Estado de conservación (SIB 2026)
En Peligro (EN): según AA y SAyDS, 2008 (Aves Argentinas y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable). López-Lanús, B., P. Grilli, E. Coconier, A. Di Giacomo y R. Banchs. Categorización de las aves de la Argentina según su estado de conservación. Informe de Aves Argentinas /AOP y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Buenos Aires, Argentina. 1 ed. AOP: Buenos Aires, Argentina
En Peligro (EP): según Libro Rojo, 1997 (Fundación para la Conservación de las Especies y el Medio Ambiente). Libro Rojo de Mamíferos y Aves Amenazados de Argentina. García Fernández, J.J.; Ojeda, R.A.; Fraga, R.M.; Díaz, G-B. y R. Baigún. Ed. Dupont. 1997. 221pp. Primera Edición
En Peligro (EN): según MADS y AA, 2017 (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y Aves Argentinas). Categorización de las Aves de la Argentina según su estado de conservación. Informe del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y de Aves Argentinas. 146 p. 2017
En Peligro de Extinción (PE): según SAyDS, 2010 (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable). Categorización de aves autóctonas de Argentina. Lista de aves no registradas, endémicas y exóticas de Argentina (Res 348). 2010
Vulnerable (VU): según UICN (API) (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) .Lista Roja de la UICN publicada en https://www.iucnredlist.org. Actualización en tiempo real
En Peligro. Según Categorización de las aves de la Argentina según su estado de conservación. Informe del Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y Aves Argentinas. ISO, 690. (2017:16).