
La familia Anatidae pertenece al orden Anseriformes, integrado por tres familias: Anhimidae, Anatidae y Anseranatidae (del Hoyo, 2020:69). El primer fósil atribuible a esta familia proviene del Eoceno superior, quizás de hace 40-50 millones de años. (del Hoyo, 1992:532)
Son aves acuáticas de tamaño mediano a grande, con una longitud corporal que puede variar entre 30 y 180 cm. Presentan un cuerpo robusto y compacto, patas cortas, cuello relativamente largo y cabeza generalmente pequeña. La longitud del cuello es particularmente notable en cisnes y gansos, aunque también se encuentra desarrollada en algunas especies de patos. Esta conformación corporal favorece la flotabilidad y la adaptación a la vida acuática, aunque puede dificultar el desplazamiento terrestre. No obstante, los anátidos presentan una mayor eficiencia locomotora en tierra que muchas aves marinas.
Las alas son relativamente cortas, puntiagudas y de gran potencia. Debido a su elevado peso corporal y a una superficie alar relativamente reducida, estas aves presentan una alta carga alar, por lo que requieren un batido de alas rápido y continuo para generar y mantener la sustentación durante el vuelo. En consecuencia, los músculos pectorales se encuentran particularmente desarrollados y profundamente insertados en un esternón fuertemente aquillado, lo que contribuye a la característica apariencia de pecho ancho de estos animales.
En la mayoría de las especies, la cola es relativamente corta y presenta una forma cuadrada o ligeramente redondeada. Esta característica, junto con la conformación compacta del cuerpo, contribuye a su adaptación a los ambientes acuáticos.
Los patos, gansos y cisnes poseen un denso plumaje que proporciona aislamiento térmico y resulta fundamental para mantener la temperatura corporal, especialmente debido al contacto frecuente con el agua. Asimismo, el plumaje cumple una función esencial en la impermeabilización del cuerpo, por lo que debe mantenerse en condiciones óptimas. Por este motivo, estas aves dedican una considerable cantidad de tiempo al cuidado y acicalamiento de sus plumas. La glándula uropigial, localizada en la región dorsal de la base de la cola y cubierta por plumas, se encuentra particularmente desarrollada en esta familia y produce las secreciones utilizadas durante el acicalamiento.
Las características morfológicas de los anátidos condicionan de manera importante su desempeño durante el vuelo. Debido a su cuerpo pesado y compacto, combinado con una superficie alar relativamente pequeña, necesitan mantener una elevada frecuencia de aleteo. El despegue constituye una de las fases que demanda mayor esfuerzo y, en numerosas especies, requiere una carrera previa sobre la superficie del agua. Durante esta maniobra, el ave incrementa progresivamente la velocidad mediante el batido de las alas y el apoyo de las patas sobre el agua hasta alcanzar la sustentación necesaria para elevarse.
La capacidad de despegue varía considerablemente entre las especies. Algunas presentan importantes dificultades para iniciar el vuelo; un ejemplo es el quetro volador (*Tachyeres patachonicus*), cuyos individuos particularmente pesados pueden incluso presentar una capacidad de vuelo reducida o ser incapaces de volar. En contraste, las especies de hábitos más terrestres, como determinados gansos, el tarro blanco (*Tadorna tadorna*) y algunos patos buceadores, pueden iniciar el vuelo sin necesidad de realizar una carrera prolongada sobre el agua e incluso despegar directamente desde tierra.
Una vez en vuelo, los anátidos mantienen generalmente una frecuencia de aleteo elevada, por lo que tienen una capacidad limitada para realizar planeos prolongados. El planeo suele producirse principalmente durante las fases de aproximación y aterrizaje. Sin embargo, algunas especies migratorias pueden recorrer grandes distancias y alcanzar altitudes considerables. Se han registrado gansos y cisnes a más de 8.000 m s. n. m., donde pueden aprovechar corrientes de viento de gran intensidad asociadas con la corriente en chorro de la baja estratosfera, reduciendo así el gasto energético durante sus desplazamientos.
Otra adaptación relevante para el vuelo de larga distancia es la formación en V que adoptan numerosas especies durante sus desplazamientos migratorios. Esta disposición permite reducir la resistencia aerodinámica que experimentan los individuos que vuelan detrás, debido a las corrientes de aire generadas por las aves que los preceden. De este modo, la formación contribuye a disminuir el esfuerzo energético individual y favorece la eficiencia del vuelo colectivo (del Hoyo, 1992:532).
Su distribución es cosmopolita, con presencia en todas las regiones del mundo, excepto la Antártida, y ocupan una amplia diversidad de hábitats acuáticos, aunque la mayoría de las especies se reproduce principalmente en ambientes de agua dulce (del Hoyo, 1992:532; del Hoyo, 2020:69).
La división taxonómica de la familia Anatidae es bastante compleja y ha sido objeto de numerosas disputas y revisiones. La mayor parte de la controversia se centra en la división en subfamilias y tribus, mientras que existe mucho más consenso sobre el número total de especies y el estatus taxonómico de las diferentes formas (del Hoyo, 1992:532). Winkler et al. (2020) reconocen para la familia Anatidae un total de 53 géneros y 174 especies, mientras que del Hoyo (2020:69) registra 52 géneros y 168 especies.
La mayoría de los anátidos presenta hábitos alimentarios predominantemente herbívoros; sin embargo, durante la temporada reproductiva, algunas especies, como los patos zambullidores, incorporan insectos y otros invertebrados acuáticos a su dieta (Winkler et al., 2020).
La reproducción de los anátidos presenta diversas estrategias, aunque la mayoría de las especies son monógamas. En gansos y cisnes, los vínculos de pareja pueden mantenerse durante toda la vida. Las agrupaciones reproductivas también son variables, desde parejas con un marcado comportamiento territorial hasta concentraciones densas o coloniales de individuos reproductores. La mayoría de las especies construye sus nidos en el suelo, generalmente cerca del borde del agua, y los recubre con plumón, particularmente en las regiones de latitudes altas. No obstante, algunas especies utilizan cavidades o madrigueras en árboles, mientras que otras ocupan nidos arbóreos construidos con ramas por otras especies (Winkler et al., 2020).
Las puestas comprenden generalmente entre 4 y 13 huevos relativamente grandes, cuya incubación se prolonga entre 21 y 40 días. En la mayoría de los patos, la incubación de los huevos y el cuidado de los pichones corresponden exclusivamente a la hembra. En los anátidos de mayor tamaño y con comportamiento altamente territorial, los machos pueden permanecer sobre los huevos durante la ausencia de las hembras, aunque no presentan una placa incubatriz funcional. Los pichones son altamente precociales y, poco después de la eclosión, abandonan el nido y establecen un proceso de impronta con el ser animado más cercano, generalmente la madre. Esta permanece a su cuidado hasta que alcanzan la independencia, proceso que puede extenderse durante varias semanas o meses (Winkler et al., 2020).
A pesar de que algunas especies se encuentran entre las aves más numerosas del mundo, diversas poblaciones presentan tendencias decrecientes. Winkler et al. (2020) señalan que «las poblaciones de 40 especies, equivalentes al 24 %, están disminuyendo como consecuencia principalmente de la destrucción del hábitat y la caza. En las especies endémicas de islas, otro factor de especial relevancia corresponde a la introducción de mamíferos depredadores no autóctonos. Dentro de las especies afectadas se encuentran nueve clasificadas como Casi Amenazadas (NT), catorce como Vulnerables (VU), once como En Peligro (EN) y seis como En Peligro Crítico (CR)».
En Argentina en la provincia de Misiones, la familia Anatidae está representada por 13 géneros y 16 especies (del Hoyo, 2020:69).
- Género Dendrocigna (8 especies)
- Dendrocigna bicolor (Sirirí colorado)
- Dendrocigna viduata (Sirirí pampa)
- Género Cairina (1 especie)
- Cairina moschata (Pato real)
- Género Cignus (6 especies)
- Cignus melancoryphus (Cisne cuello negro)
- Género Anas (31 especies)
- Anas georgica (Pato maicero)
- Anas flavirostris (Pato barcino)
- Género Nomonyx (1 especie)
- Nomonyx dominicus (Pato fierro)
- Género Oxyura (6 especies)
- Oxyura vittata (Pato zambullidor chico)
- Género Coscoroba (1 especie)
- Coscoroba coscoroba (Coscoroba)
- Género Sarkidiornis (2 especies)
- Sarkidiornis sylvicola (Pato crestudo)
- Género Netta (3 especies)
- Netta peposaca (Pato picazo)
- Género Amazonetta (1 especie)
- Amazonetta brasiliensis (Pato cutirí)
- Género Spatula (10 especies)
- Spatula versicolor (Pato capuchino)
- Spatula cyanoptera (Pato colorado)
- Género Mareca (5 especies)
- Mareca Sibilatrix (Pato overo)
- Género Mergus (4 especies)
- Mergus octosetaceus (Pato serrucho)
BIBLIOGRAFÍA
* del Hoyo (1992;532) Handbook of the Birds of the World
* Winkler, D. W., S. M. Billerman, and I. J. Lovette (2020). Ducks, Geese, and Waterfowl (Anatidae), version 1.0. In Birds of the World (S. M. Billerman, B. K. Keeney, P. G. Rodewald, and T. S. Schulenberg, Editors). Cornell Lab of Ornithology, Ithaca, NY, USA. https://doi.org/10.2173/bow.anatid1.01