ESTADO DE CONSERVACIÓN SEGÚN BIRDLIFE INTERNACIONAL: PREOCUPACIÓN MENOR
Esta especie tiene un rango extremadamente grande y por lo tanto no se aproxima a los umbrales de vulnerabilidad bajo criterio de tamaño de la extensión de la población (Extensión < 20.000 km² combinado con una declinación o fluctuación del tamaño de la extensión, extensión/calidad del hábitat, o tamaño de la población y un pequeño número de localizaciones o con fragmentación grave). A pesar de que la población parece estar disminuyendo, no se cree que esta declinación sea suficientemente rápida como para acercarse a los umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tendencia poblacional (disminución > 30% en diez años o en tres generaciones). El tamaño de la población no se ha cuantificado, pero no se cree que se aproxime a los umbrales umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tamaño de la población (<10.000 individuos maduros con una disminución continua estimada > del 10% en diez años o en tres generaciones o con una estructura de población específica). Por estas razones, la especie es evaluada como de «preocupación menor».
Se desconoce el tamaño de la población.
En Argentina: Se cree que la especie está más extendida en la provincia de Misiones, aunque solo ha sido observada en la localidad de Puerto Iguazú y en el este de Paraguay (Chébez et al., 2004). Se ha comunicado su presencia (Rosário, 1996) en el extremo oeste catarinense, en el límite con Argentina (en tres localidades en el este en la “mata tropical atlántica” y una en el extremo oeste en la “mata subtropical del río Uruguay). Los registros eran de Blumenau, Parque Botánico Morro do Baú, Ilhota, Indaial e Itapiranga. Dicha localidad occidental, a la que hace referencia la autora, es lindante con el departamento de San Pedro en Misiones, Argentina.
InfoNatura: Animals and Ecosystems of Latin America 2007
Endémico de Brasil, desde Pernambuco hasta Mato Grosso y norte de Rio Grande do Sul (Sick, 1997; Stotz et al., 1996; Parker & Goerck, 1997)
Aunque se considera endémica de la Mata Atlántica, se lo ha observado en otras localidades del interior de Brasil: Centro de visitantes da portaria IV do PNSC y en Goiás, y Distrito Federal 19, lo que indica que se puede incluir también en el interior de Brasil. Recientemente se ha registrado en el área de transición entre Caatinga y Cerrado, en el estado de Mina Gerais (Bessa et al., 2011). Estos datos refuerzan el argumento de que no se trata de una especie restringida a la Mata Atlántica. Rosário (1996) señaló que por tratarse de un endemismo brasileño, llama la atención el registro hecho en el extremo oeste catarinense, en el límite con Argentina y, en el mapa, marcó tres localidades: una en el este de la “mata tropical atlántica” y otras en el extremo oeste de la “mata subtropical del río Uruguay ”. Los registros eran de Blumenau, Parque Botánico Morro do Baú, Ilhota, Indaial e Itapiranga. Dicha localidad occidental a la que hace referencia la autora es lindante con el departamento de San Pedro en Misiones, Argentina. En Rio Grande do Sul, donde tendría su límite austral de distribución, se lo considera raro, conociéndose tres registros de 1928, uno en las cercanías de Porto Alegre en 1956 y uno posible en una isla del delta del río Jacui, cerca de Porto Alegre, de 1975 (Belton, 1984).
Argentina: Observadas en la localidad de Puerto Iguazú, Misiones, Argentina. Esto confirma la presencia de Aphantochroa cirrochloris en Argentina. Se cree que la especie esté más extendida en Misiones y en el este de Paraguay (Chébez et al., 2004)
Hábitat: Sus hábitats naturales son bosques subtropicales o tropicales húmedos de tierras bajas y bosques antiguos muy degradados. También en jardines, chacras y bosques de segundo crecimiento (Sick, 1997; Stotz et al., 1996)
Desde el nivel del mar hasta 700 msnm, aunque localmente puede llegar a los 900 msnm. (Stotz et al., 1996)
VOCALIZACIONES (Ferreira et al., 2006; Oniki et al., 2001; Jarvis et al., 2000)
Según los últimos hallazgos de Ferreira et al. (2006), se identificaron 6 tipos de llamadas. Vocalizaban con el pico cerrado.
Las llamadas «chirp», «guturales», vibratos» fueron observadas en aves que estaban en sus nidos (presumiblemente hembras ya que ellas se ocupan del cuidado de las crías) y por machos observados mientras cantaban.
Las llamadas «crack» y «silbidos» se registraron también en aves cantando, y lo más probables es que fueran machos.
«Chirp»: de corta duración, continuo, consiste en conjunto armónico de notas que va declinando en frecuencia. Es la vocalización más frecuente y generalmente la realiza mientras está posado y la dirige directa o indirectamente hacia otros pájaros cercanos.
Cuando la dirección es indirecta es continua durante segundos o minutos (generalmente con el cuerpo relajado y algunas veces desplegando las alas).
Cuando la dirección es directa, es decir dirigida a otros picaflores, de su especie o no, que penetran en su área de alimentación, el pájaro posado aumenta la frecuencia de las vocalizaciones y adopta una postura de alerta (cuerpo erguido y cola cerrada) hasta que el intruso se aleja. Si el intruso no se va, se vuelve muy excitado, inclina su cuerpo hacia adelante de forma amenazante (alas parcialmente abiertas, cuerpo y cabeza inclinados hacia adelante con la cola a medio abrir y el cuerpo tembloroso), vocaliza «chirp» a altas frecuencias y ataca. Cuando el intruso se aleja vuelve a posarse, produce una serie de «chirp» regulares, y detiene gradualmente la vocalización.
Llamada «gutural»: suena como «grr», es de duración variable y tono bajo, desordenada, modulada y discontinua si se compara con las otras llamadas. La realizan exclusivamente cuando expulsan a sus adversarios de su territorio.
La llamada «vibrato»: suena como un canto de grillo corto, de tono más variable, desordenado y de alta modulación. Se produce principalmente durante las expulsiones o confrontaciones directas, aunque también durante el cortejo.
La llamada «crack»: similar a la llamada «gutural» pero de menor duración (es una de las llamadas más raras)
Los «silbidos»: aunque similares a las de otros pájaros, los espectrogramas revelan que existen diferentes variedades, lo que sugiere que se emiten 2 voces utilizando los lados opuestos de la siringe. La mayoría son emitidas mientras el pájaro está posado, como amenaza directa a otro pájaro o durante el cortejo (Ferreira et al., 2006)
ALIMENTACIÓN
Se alimenta, desde el nivel del suelo hasta estrato medio (Stotzet al., 1996), del néctar de flores de Bromelias, Heliconia e incluso flores de árboles introducidos como el Eucalyptus y Carica papaya(Caricaceae),Musa rosacea (Musaceae) (Piacentini & Varassin, 2007), Aechmea disthichantha (Bromeliaceae) (Scrock & Varassin, 2011) Caza artrópodos al vuelo.
Según estudios de Antunes (2003) es territorial y dominante alrededor de las flores, utiliza un 20% de su tiempo en la defensa de sus recursos alimentarios. En un estudio realizado en el municipio de Rio Claro, estado de São Paulo, se describe su territorio en la copa, entre los 20 y 30 m de altura (Antunez, 2003)
REPRODUCCIÓN
Se reproduce de noviembre a marzo. Nido en forma de copa construido con material vegetal. Cubierto con líquenes en su parte externa y ubicado en ramas horizontales Puesta de 2 huevos, la incubación la realiza la hembra durante 15-16 días. Emplumados a los 28 días.
Cabeza y dorso ver-bronceado con pequeñas manchas en la corona (no siempre visibles); mancha blanca post-ocular.
Garganta y pecho gris opacos con un ligero brillo verde.
Zona ventral pardo-grisácea con banda blanca justo por encima de la cloaca
Alas oscuras y tan largas como la cola. Cubiertas alares con ligero brillo cobrizo. Raquis de las remeras primarias externas ligeramente engrosadas y aplanadas.
Cola rectangular, marrón-púrpura oscura con brillo bronceado especialmente las 2 timoneras centrales. Las timoneras externas más oscuras con leve brillo bronceado, más oscuras en los ápices. La abre en abanico
Tarsos oliva-amarillentos.
En algunos especímenes la superficie superior es verde-bronceada, la cola púrpura oscura y la zona ventral verde oliva.
Hembra: Similar al macho pero ligeramente más pequeña
NOTA TAXONÓMICA: Según citan Chebez et al. (2004), Schuchmann (1999) la re-ubicó en el género Campylopterus con otras 12 especies, entre ellas Campylopterus macrourus, especie que cuenta con un registro para la fauna argentina y que es habitualmente citada como Eupetomena macroura (Chebez 1996, Saibene et al. 1996, Chebez et al. 1998). Dado que las razones del autor para anular el género son muy superficiales y que él mismo reconoce que la sistemática y los parentescos de la especie todavía permanecen inciertos, preferimos seguir la nominación más tradicional, que es usada también por Dunning (1987), Sibley y Monroe (1990) y por la mayoría de los autores consultados, asignándola así al género Aphantochroa.
Histoire naturelle des oiseaux-mouches: ouvrage orné de planches dessinées et gravées par les meilleurs artistes … Lesson, R. P . (1829) Lámina XXXIII
El Picaflor sombrío es un colibrí, grande y de colores apagados, endémico de Brasil. Tiene un pico negro, ligeramente curvado, alas bastante anchas, y una cola grande, características que justificaron en el pasado su ubicación en el género Campylopterus. Es fácil que, por sus caracteres poco llamativos (incluida la mancha blanca detrás del ojo, propia de las hembras de otros picaflores), esta especie haya sido hasta ahora subobservada (Chébez et al., 2004)
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ESTADO DE CONSERVACIÓN SEGÚN BIRDLIFE INTERNACIONAL: PREOCUPACIÓN MENOR
Esta especie tiene un rango extremadamente grande y por lo tanto no se aproxima a los umbrales de vulnerabilidad bajo criterio de tamaño de la extensión de la población (Extensión < 20.000 km² combinado con una declinación o fluctuación del tamaño de la extensión, extensión/calidad del hábitat, o tamaño de la población y un pequeño número de localizaciones o con fragmentación grave). Se desconoce la tendencia de la población, pero no se cree que esté disminuyendo lo suficientemente rápido como para alcanzar los umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tendencia poblacional (disminución > 30% en diez años o en tres generaciones). El tamaño de la población no se ha cuantificado, pero no se cree que se aproxime a los umbrales umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tamaño de la población (<10.000 individuos maduros con una disminución continua estimada > del 10% en diez años o en tres generaciones o con una estructura de población específica). Por estas razones, la especie es evaluada como de «preocupación menor».
El tamaño de la población mundial no se ha cuantificado, pero esta especie se describe como «bastante común» (Stotz et al., 1996)
La pronta ocupación de hábitats hechos por el hombre sugiere que la pérdida de hábitat probablemente no sea un problema. La captura para el comercio de aves silvestres fue significativa hasta 1970, pero ahora ha cesado.
En Argentina: 1º registro en el mes de julio de un individuo en el P.N. Iguazú, en la Sección Timbó (Povedano, H., 1993; citado en Saibene et al., 1996, p.36). Aparentemente se han expandido desde el estado adyacente de Paraná (Brasil). Recientemente (enero de 2005) se confirmó su presencia en Argentina (Misiones – Jardín de los Picaflores, en Puerto Iguazú (departamento Iguazú) (Chébez, Castillo & Güller,. 2006) ), donde Povedano H. lo avistó por primera vez (Saibene et al., 1996; De la Peña, 1999; Barnett & Pearman, 2001). El Parque Nacional Iguazú es el único Parque Nacional en que se ha encontrado la especie hasta el momento. Su escasa presencia en áreas protegidas no justifica una atención especial. Barnett y Pearman (2001: 117) lo incluyen en la lista de «Especies hipotéticas»
AvA-SADS-IC:Insuficientemente conocida según AvA SAyDS 2008 (Aves Argentinas y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable) López-Lanús, B., P. Grilli, E. Coconier, A. Di Giacomo y R. Banchs. Categorización de las aves de la Argentina según su estado de conservación. Informe de Aves Argentinas /AOP y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Buenos Aires, Argentina 1 ed. AOP: Buenos Aires, Argentina
Res348 SA-IC: Insuficientemente conocida según SAyDS Res 348 (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable) Categorización de aves autóctonas de Argentina. Lista de aves no registradas, endémicas y exóticas de Argentina 2010
En el sur de Brasil su población es cada vez mayor y su área parece haber ampliado en las últimas décadas
InfoNatura: Animals and Ecosystems of Latin America 2007
América: Endémico de Sudamérica. Se distribuye desde el sur de Surinam (sabana Sipaliwini), Guayana Francesa, Amazonia incluyendo sureste de Perú (parte superior del rio Urubamba y Pampas del Heath) a través del norte y este de Bolivia (Zimmer, 1950), noreste, sur (Santa Catarina y Sao Pablo) y centro-oeste de Brasil (Costa-Straube et al., 2006); extremo norte de Paraguay – Villa Concepción – y noreste de Argentina (Hellmayr, 1929; Hayes, 1995; Short, 1975; Stotz et al., 1996; Pinto & Oliveiro M. de Oliveira, 1938; Hellmayr, 1929).
En Argentina:
Misiones: Rara, visitante ocasional. El primer registro fue realizado por H. Povedano, que observó un individuo en Misiones (P.N. Iguazú) el 22 julio de 1993 (como se cita en: Saibene et al.,1996 y De la Peña, 1999 y 2016; Barnett y Pearman, 2001; Chébez, Castillo, Güller y Ferrari, 2006 y 2012). Aunque Dabbene (1910) menciona que la especie fue obtenida por C. Berg en Misiones sin dar más detalles, Barnett y Pearman (2001), consideran la especie como “hipotética”.
Citado como registro novedoso en el centro urbano de San Pedro, lo que los autores interpretan como una rápida expansión por la cuenca del Río Paraná hasta Posadas (Bodrati et al., 2009); varios registros entre los años 2006 y 2009 en el Jardín de los Picaflores (Iguazú) (Castillo et al., 2009); Del Castillo (2012) lo cita en el barrio de Itaembé Miní en Posadas, Piñalito Norte en la Municipalidad de San Antonio (Departamento de General Belgrano); en Puerto Iguazú presencia confirmada durante todo el año, aunque mayor en Enero y probablemente pertenezcan a una población de pocos individuos.
Martínez Gamba (2014) lo cita para el Parque Natural Municipal Monte Seguín (Departamento General San Martín) aunque los datos fueron insuficiente durante el relevamiento de aves realizado.
Últimamente ha sido registrado en Corrientes, en las localidades de Santo Tomé, Corrientes capital e Ituzaingó (Bernasconi et al., 2019)
Hábitat: Vegetación abierta tipo sabana con arbustos y árboles, incluidos campos rupestres y caatingas , hábitats artificiales como jardines, parques y plantaciones, también bosques primarios y bordes de bosques. Común desde el nivel del mar hasta 1800 msnm (Stotz et al, 1996; La especie E.m. hirundo (Perú) encontrada solo a 1000–1500 msnm. Se alimenta desde estratos medios hasta copas de los árboles.
En Brasil en campos rupestres y caatingas (De Las-Casas et al., 2012)
Los colibríes parecen presentar diferentes mecanismos de utilización de los recursos, lo que se refleja en su comportamiento que es influenciado por las interacciones con otras especies de colibrís, morfología y estacionalidad de la floración.
Es una especie dominante sobre otras de menor tamaño (Barbosa-Filho & Cardoso de Araujo, 2013). Defiende vigorosamente su territorio de alimentación (Las-Casas et al., 2012; Pizo & Silva, 2001; Antunez, 2003; Justino et al., 2012). Este comportamiento es más evidente mientras obtiene néctar que cuando su objetivo es la adquisición de artrópodos. Según comentan Toledo & Moreira (2008), la mayor o menor disponibilidad de especies de plantas utilizadas para defensa del territorio no parecen estar asociadas con ninguna preferencia por ciertos recursos de ellas. Normalmente las especies de plantas que elige para descansar están compuestas por pocas hojas, una localización estratégica que le podría permitir una mejor visibilidad espacial.
También influyen las diferencias en la habilidad para explorar diferentes tipos de plantas, lo que está determinado por sus características morfológicas. Debido a su mayor masa corporal el Picaflor tesoro generalmente es dominante sobre otras aves de la misma especie de menor tamaño restringiendo su acceso a las flores defendidas (Oniki & Willis, 2000). También les permite explorar una mayor variedad de recursos, lo que les hace competir entre ellas (Mendonça & dos Anjos, 2006).
Comportamiento antipredatorio: se ha observado ataques con el pico a la cabeza de los monitos sagüis hasta que se distanciaban del nido (De Lyra-Neves et al., 2007); En un estudio de un nido, en la zona urbana de São Paulo, se observó que una madre colibrí alejó a palomas Columbina talpacoti que intentaban de anidar cerca. Se interpretó que así redujo la posible atracción de las palomas a los depredadores, en los alrededores de su propio nido. Sin embargo, pequeños mamíferos, como el tití común (Callithrix jacchus), puede lograr de vez en cuando saquear los nidos, a pesar de los intentos de las aves para defenderlos (Oniki & Willis, 2000).
Martínez-García, Lara & Ornelas (2013) concluyen en que un periodo de floración extenso puede jugar un papel importante en el mantenimiento de la población local de E. macroura y que el comportamiento territorial es más evidente mientras obtiene néctar.
Los machos forman leks que son activos durante todo el año. Estos territorios no contienen ningún recurso para las hembras, salvo los machos en sí mismos. Las hembras visitan los leks para elegir libremente al macho. De aproximadamente 12 individuos, están separados de otros leks por lo menos por 50 m. Nunca se los observó alimentándose en la misma zona del lek.
No pasan la noche en estos territorios. Los machos comienzan sus vocalizaciones antes del amanecer (unos 27 min antes) y continúan durante 17 min aproximadamente. Luego de este periodo, mientras están en la percha, están unos minutos en silencio para luego abandonar el área de lekking hasta la mañana siguiente.
Este comportamiento es inusual, comparado con leks de otras especies de colibríes, dado el corto periodo de lekking, restringido justo antes del amanecer. Dado que los machos y hembras defienden sus territorios de alimentación el resto del día, este corto periodo puede representar 2 tiempos diferentes: de lekking y de alimentacion (Pizo & Silva, 2001; Martínez-García et al., 2013)
VOCALIZACIONES
Dan llamadas de advertencia cuando detectan aves o mamíferos carnívoros.
Su llamada incluye un «psek» y gorjeos más débiles. Llama con un «tik», cuando está asustado o excitado. Sonoro «tsak» «tsuk» (Pizo & Silva, 2001)
Canto: rápido y repetitivo “tsuc tsuc tsuc” que se trnasforma en un sonoro “tsi tsi tsi tsi tsi tsuit tsuc”, más frecuente en los machos en los leks y ocasionalmente durante encuentros agresivos. También durante interacciones agonísticas entre los leks (Pizo & Silva, 2001)
MIGRACIONES
Migran cortas distancias entre norte y sur de Brasil, aparentemente relacionadas con la floración de ciertas especies de plantas en los meses secos de invierno (Vasconcelos y Lombardi, 1999). Sin embargo, la especie se considera residente en algunas áreas, por ejemplo, en la caatinga de Pernambuco (Las-Casas, Azevedo Jr. & Dias-Filho, 2012).
ALIMENTACIÓN
Busca alimento más frecuentemente en los niveles medios, pero aprovecha fuentes de alimento a cualquier nivel, desde muy cerca del suelo, hasta el dosel (Stotz et al., 1996). No solo visita especies productoras de néctar, ya que existen evidencias de que tienen una estrecha relación con aquellas especies de plantas donde pueden capturar artrópodos.
Se cree que existe un mayor o menor consumo de artrópodos o de néctar en relación con las estaciones seca y lluviosa (Sick, 1997; Toledo & Moreira, 2008)
Esta variación podría estar en relación con su periodo reproductivo, periodo en el cual es muy importante obtener la mayor cantidad de energía útil, aunque se necesitan estudios futuros que lo corroboren. Lo que sí está reconocido en la mayoría estas especies es que la relación entre estacionalidad y tipo de alimento consumido coincide con los periodos de floración (Toledo & Moreira, 2008)
Utiliza tanto flores de especies nativas, como de algunas plantas ornamentales introducidas, incluyendo:
Se reproduce durante todo el año, incluidos lo meses de invierno ya que el nido generalmente está expuesto y es calentado por el sol; En Brasil de octubre a marzo y hasta junio en el estado de San Pablo (Pizo & Silva, 2001), y en en la región central entre septiembre y diciembre (Marini et al., 2012)
Mide exteriormente 44 mm de diámetro por 48 mm de altura. En su interior 32×18 mm (Oniki & Willis, 2000).
El nido en forma de copa construido en débiles ramas horizontales de arbustos o árboles (generalmente entre 1-3 m de altura, de fibra vegetal suave y pasto unido con tela de araña; revestido en el exterior con liquen y musgos (Davis, 1993; Marini et al., 2012). A veces reutiliza el nido.
La hembra pone dos huevos blancos y al igual que otros colibríes y se ocupa de la incubación (15-16 días) y cuidado de las crías (Oniki & Willis, 2000).
Cría altricial. Las plumas comienzan a aparecer al 5º día. Abandonan el nido a los 22-24 días, pero vuelven a dormir al nido siendo totalmente independientes unas 2-3 semanas después de emplumar.
En algunas situaciones, las larvas de moscardón Philornis pueden infestar las aves en el nido e incluso los polluelos pueden morir por la infección de estos parásitos (Oniki & Willis, 2000)
En el cortejo, el macho se sitúa frente a la hembra, despliega las alas y con la cabeza en posición estacionaria gira el cuerpo en un círculo horizontal durante unos 10 segundos; otra comportamiento del cortejo, previo a la copulación y preparación del nido: vuelo recto hacia arriba unos 3-5 m por encima de los matorrales, se mantiene en vuelo unos segundos y luego vuela horizontal o verticalmente unos 0,25 o 0,5 m, de nuevo se mantiene en vuelo unos segundos antes de cambiar rápidamente de posición (Davis, 1993).