• Atajacaminos chico | Conservación


    ESTADO DE CONSERVACIÓN SEGÚN BIRDLIFE INTERNACIONAL: PREOCUPACIÓN MENOR

    Esta especie tiene un rango de distribución extremadamente grande y por lo tanto no se aproxima a los umbrales de vulnerabilidad bajo criterio de tamaño de la extensión de la población (Extensión < 20.000 km² combinado con una declinación o fluctuación del tamaño de la extensión, extensión/calidad del hábitat, o tamaño de la población y un pequeño número de localizaciones o con fragmentación grave). La tendencia de la población parece ser estable, y por lo tanto la especie no alcanza los umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tendencia poblacional (disminución > 30% en diez años o en tres generaciones). El tamaño de la población no ha sido cuantificada, pero no se cree que alcance los umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tamaño de la población (<10.000 individuos maduros con una disminución continua estimada > del 10% en diez años o en tres generaciones o con una estructura de población específica). Por estas razones, la especie es evaluada como “común” y de “preocupación menor” (Stotz et al., 1996:174; del Hoyo, 2020:119)
    Se sospecha que la población es estable en ausencia de evidencias de declinación o amenazas sustanciales (Birdlife International, 2022).

    Estado de conservación en Argentina
    No Amenazada (NA): según AA y SAyDS, 2008 (Aves Argentinas y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable). López-Lanús, B., P. Grilli, E. Coconier, A. Di Giacomo y R. Banchs. Categorización de las aves de la Argentina según su estado de conservación. Informe de Aves Argentinas /AOP y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Buenos Aires, Argentina. 1 ed. AOP: Buenos Aires, Argentina
    No Amenazada (NA): según MADS y AA, 2017 (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y Aves Argentinas). Categorización de las Aves de la Argentina según su estado de conservación. Informe del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y de Aves Argentinas. 146 pp. 2017
    No Amenazada (NA): según SAyDS, 2010 (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable). Categorización de aves autóctonas de Argentina. Lista de aves no registradas, endémicas y exóticas de Argentina (Res 348). 2010
    Preocupación Menor (LC): según UICN (API) (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Lista Roja de la UICN publicada en https://www.iucnredlist.org. Actualización en tiempo real

  • Atajacaminos chico | Distribución


    InfoNatura: Animals and Ecosystems of Latin America 2007.

    Endémico de Sudamérica (Short, 1975:237). Se distribuye en el Norte y Centro-Norte de Sudamérica comprendiendo: Norte de Colombia, Noreste de Venezuela (Meyer de Schauensee, 1982:124; Hilty, 2003:380), Este de Perú (Schulenberg et al., 2007:204; Parker et al, 1982:43), hacia Brasil, Sur del Amazonas (Amazonas Este de Pará, Marañón, Goiás, Piauí, y Bahía, hacia el Sur hasta San Pablo y desde Mato Grosso a Rio Grande do Sul) (Pacheco et al., 1996:2; Rupp et al., 2007:606; Maurício & Dias, 2000:233), Noreste y Sureste de Bolivia (Beni, Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija) (Miserendino et al., 1998:37), Paraguay (Hayes, 1995:66), Norte de Argentina (Catamarca y hacia el Suroeste a través de Córdoba llegando al Norte de Bs As) y Uruguay (Sick, 1997:420; Cleere, 1998:220; Mazar Barnett & Pearman, 2001:48; Schulenberg et al., 2010:204; Stotz et al., 1996: 316; Barrows, 1884:24).
    (Provost, 2020) resume: En cierta medida es migratorio, aunque la estacionalidad y geografía de estas migraciones son poco conocidas. Mazar Barnett & Pearman (2001:48) consideran que, en Argentina es un migrante austral parcial, lo que implica que se mueve hacia el norte luego de la reproducción pero no abandona completamente el país. Sin embargo, Belton (1984:561) descubre su presencia en la mayor parte del sur de Brasil (Rio Grande do Sul) solo desde fines de octubre hasta mediados de febrero y en Mata dos Godoy State Park Paraná (Anjos et al., 1997:76). Ruiz-Esparza et al., (2011:23) en su estudio registran su presencia de marzo-septiembre en los estados de Bahía y Sergipe, considerándolo migrante austral parcial. En Rio Grande do Sul, Brasil, es un residente de verano, con presencia local registrada entre el 21 de octubre y el 13 de febrero. Sick (1997:420), hace referencia a que aparecen en octubre en Minas Gerais, al este de Brasil.
    Wetmore (1926:204), notifica que llegan a Paraguay a mediados de septiembre. La situación de esta especie en Perú no está clara; existen registros de reproducción, pero en la mayoría del país parece tratarse principalmente de un migrante austral (Schulenberg et al., 2010:204).
    Hennessey et al. (2003) consideran que es un migrante austral en Bolivia, aunque Brace & Hornbuckle (1998:40) informan registro de un nido desde Bolivia. Hayes (1995:66) lo considera como residente en Paraguay.
    Con respecto a la situación en Argentina, Contreras et al., (2014:313) comentan que, como lo destaca Short (1975:237), la biología de Caprimulgus parvulus todavía no se conoce bien, especialmente en lo que respecta a su comportamiento en el ciclo anual, incidiendo en que presenta características confusas, pues en el noreste argentino conviven poblaciones migratorias con otras que están presentes en invierno. Los autores se refieren a un estudio en un área puntual, el este de la capital de Corrientes, donde se ha seguido el comportamiento fenológico de la especie, verificándose su ausencia desde comienzos de abril, hasta aproximadamente la primera semana de octubre, en la que ha llegado invariablemente en los últimos catorce años, entre los días 2 y 8 de ese mes. Ese mismo patrón es de tipo regional, cumpliéndose en el Paraguay Oriental, Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, donde es un escaso migrante, habitante del noreste provincial (Narosky & Di Giácomo, 1993: 64).
    También es referido como residente en el chaco seco salteño por Capurro & Bucher (1988:42), y para Santiago del Estero (Nores et al., 1991:172). En la provincia de Chaco es un migrante, ausente entre abril y junio (Contreras et al., 1990).
    (Di Giacomo, 2005:301) lo considera Migrante austral, que aparece regularmente todos los años. Las fechas extremas registradas de su presencia fueron 5 de octubre y 19 de marzo.
    Belton (1984: 561) señala que sobre el esquema migratorio mencionado asientan, en la Provincia de Chaco, en la de Formosa y en el Chaco Boreal paraguayo, una serie de poblaciones residentes o transeúntes durante, al menos, parte de la estación fría, que seguramente corresponden a migrantes sureños en desplazamiento. También en Misiones, hay ocasionalmente datos esporádicos de presencia de ejemplares en los meses fríos. La interpretación más posible es que en la Provincia de Formosa las poblaciones anidantes locales están ausentes entre abril y septiembre y que los registros efectuados fuera de ese período corresponden a la superposición de migrantes. En el Pantanal de Poconé ya la población local está totalmente compuesta por migrantes sureños, con residencia totalmente entre los meses de abril y octubre (Cintra & Yamashita, 1990:12; Dubs, 1992:53).
    En el noroeste argentino y en Bolivia los datos disponibles indican su presencia estival, pero ninguno pertenece al medio de la estación fría (Friedmann, 1929:180; Gyldenstolpe, 1945:99; Esteban, 1953: 353; Remsen, 1986:26; Alabarce, 1987:17; Capurro & Bucher, 1988:42; Davis, 1993:11).
    Considerado migratorio por Short (1975:237) e incluido en el listado de migrantes australes por Chesser (1994:104). Stotz et al. (1996:414) lo consideran migrante austral parcial.

    DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA EN ARGENTINA
    En Argentina Setopagis parvula parvula (Gould, 1837) (de la Peña, 2020:236-238).
    Muy común. Desde el norte del país hasta Catamarca, San Luis, Córdoba, Santa Fe y norte de Buenos Aires (Olrog, 1959:156; de la Peña, 1999:91; de la Peña, 2015:333; de la Peña, 2020:236-238; Olrog, 1979:136; Meyer de Schauensee, 1982:124; Zotta, 1937:548; Cleere, 1998:218).
    A lo largo del Río Uruguay, visitante estival- escaso. Nidifica en el área (de la Peña et al., 2009:118)
    Ha sido registrado en las siguientes provincias: Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, San Luis, Santa Fe, Santiago del Estero, Salta y Tucumán. (ver coordenadas y referencias en los enlaces)

    HÁBITAT
    Habita estrato bajo de bosques abiertos, montes, palmares, praderas arboladas, sabanas con arbustos, áreas rurales y campos de cultivo (Narosky & Yzurieta, 2010:193; Cleere, 1998:220; de la Peña et al., 2009:118; de la Peña, 2015:332; Stotz et al., 1996:174). Se lo encuentra también en ambientes modificados, por ejemplo arboledas de eucalyptus no-nativos (Belton, 1984:561), caminos y chacras (Narosky & Chébez, 2002:61). En el bosque chaqueño del norte de Argentina, ha demostrado cierta preferencia por los bordes del bosque más que por su interior, pero esta diferencia no es estadísticamente significativa (López de Casenave et al., 1998:430).
    Se distribuye desde tierras bajas hasta los 1.000 msnm (Stotz et al., 1996:174), con un rango, en Bolivia de 200-1500 msnm (Hennessey et al. 2003).
    Ecorregiones: Pampa, Campos y malezales, Selva Paranaense, Chaco seco, Chaco húmedo y Yungas (Mazar Barnett & Pearman, 2002:48).

  • Atajacaminos chico | Comportamiento


    Provost (2020) comenta que existe poca información sobre el comportamiento del Atajacaminos chico. Nocturno, caza insectos al vuelo. No existen datos publicados sobre defensa territorial.
    Ambos sexos atienden el nido (Carrara de Melo et al., 2000:110), y se presume que, al menos socialmente, son monógamos. Solitario (Salvador et al., 2017:50) o en parejas.
    De día oculto en sitios sombríos. Se posa en caminos y rutas, y también a baja altura en arbustos y postes de alambrado. Confiado. En sitios peridomésticos suele acercarse de noche a faroles y luces, para capturar insectos (Di Giácomo, 2005:301).
    Según Provost (2020), no existen registros de depredación sobre esta especie, aunque, Carrera et al. (2008:316) registraron como depredador de la especie al Caburé chico (Glaucidium brasilianum) en el Gran Chaco (El Impenetrable).
    Suele asentarse en el suelo o en ramas bajas; si es molestado realiza un vuelo corto intentando ocultarse (de la Peña et al., 2009:118; de la Peña, 2015:332; de la Peña, 2020:234; Narosky & Chébez, 2002:61; Narosky & Yzurieta, 2010:193; Hilty, 2003:380).
    Vuelo rápido con ráfagas de aleteos rápidos (Di Giácomo, 2005:301; Hilty, 2003:380).
    La cópula de la pareja se produce en el suelo.

    VOCALIZACIONES

    Generalmente canta al anochecer y al amanecer, pero Belton, (1984:562) registró su canto a media mañana en el sur de Brasil (noviembre de 1977).
    Canta tanto desde una rama elevada como desde un tocón (Sick 1997:420).
    El canto se describe como un repiqueteo muy distintivo, repetido frecuentemente, en series de 4-8 notas ascendentes que descienden de tono al final, emitiendo un gorgoreo muy peculiar “pcchurrui, cuicuicuicuicui, glu glu glu glu….” , «hurr-ee quick quick quick quick quick quick, dop dro-dro-dro-dro-dro” (Belton, 1984:562; Sick 1997:420; Cleere, 1998:219; Narosky & Yzurieta, 2010:193; Narosky & Chébez, 2002:61; de la Peña, 2015:332; de la Peña, 2020:234; Hilty, 2003:380).
    Canta solo un periodo reducido de tiempo al comienzo de la estación reproductiva (Hilty, 2003:380).

    ALIMENTACIÓN

    Insectívoro, aunque su dieta no se conoce con detalle (de la Peña, 2020;234).
    Existen varios estudios sobre los contenidos estomacales del Atajacaminos chico; entre ellos, Alabarce (1990:92) registra insectos de diversos órdenes como: Coleoptera (incluyendo Carabidae, Scarabeidae, Buprestidae, Elateridae, Bostrychidae, Erotylidae, Coccinellidae, Tenebrionidae, Curculionidae, Staphylinidae, Nitidulidae, Georyssidae), Hymenoptera (Formicidae), Lepidoptera (Noctudiae, Geometridae), Odonata, Homoptera (Jassidae), Hemiptera (Pentatomidae), Orthoptera y Diptera.
    Salvador et al. (2017:50), con un estudio similar en provincia de Córdoba registran: Insectos: Coleoptera (Carabidae, Chrysomelidae, Elateridae, Prioninae, Scarabeidae), Ephemeroptera, Lepidoptera (polillas), Odonata, Anisoptera, Othoptera (Acrididae)
    Bodrati & Salvador (2015:82), en un estudio de contenidos de estómagos de estos individuos (Isoptera: termitas); Zotta (1934) Coleoptera (Scarabeidae, Chrysomelidae), Orthoptera y semillas.

    REPRODUCCIÓN

    Información escasa sobre la reproducción. Registros desde agosto en Bolivia (Brace & Hornbuckle, 1998:40); de septiembre a octubre en centro de Brasil (Carrara de Melo et al. 2000:110; Marini et al. 2012:389); en noviembre al sur de Brasil (Belton 1984:562) y Uruguay (Gore & Gepp, 1978).
    En Argentina se localizaron nidos de octubre a enero en Salta, Tucumán, Formosa, Chaco, Misiones, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires (Friedmann, 1927:180; Baliño, 1984; Salvador et al., 2017:50; de la Peña et al., 2009:118; de la Peña, 2015:332; de la Peña, 2020:234).
    En * Córdoba y ** Buenos Aires, de octubre a enero (* Salvador et al., 2017:50; Salvador & Bodrati, 2013:22-23; ** (Klimaitis, 1975a:280; Klimaitis, 1975b: 325; Pereryra, 1932:43; Pereryra, 1935:95; Mérida & Bodrati, 2006:79)
    * Chaco y ** Santa Fe, en noviembre y diciembre (* Salvador & Bodrati, 2013:22; ** de la Peña, 1987:93; de la Peña, 2006:65; de la Peña, 2013:195)
    Formosa en diciembre (Di Giacomo, 2005:301)
    Entre Ríos en octubre y noviembre (Smyth, 1928:126; de la Peña, 2006:65; Salvador & Bodrati, 2013:22-23; de la Peña, 2006:65; Baliño, 1984)
    En Misiones Bodrati et al. (2010:57) observaron, en verano, una pareja copulando sobre el suelo; Krauczuk (2000:85) registró un nido en el mes de octubre con hembra incubando en Campo San Juan (Candelaria)
    Tucumán en noviembre y diciembre (Lillo, 1927 y Girard, 1933; citados en de la Peña, 2020:234)
    No construye nido. Huevos depositados directamente sobre la tierra, hojarasca, o suelos arenosos en bosques, zonas de arbustos y plantaciones de eucaliptus. La puesta es de 2 huevos (de la Peña 1987:93; Belton, 1984:562; Carrara de Melo et al., 2000:110). Forma elíptica, color ocre con pintas grises o sin ellas (de la Peña 1987:93; de la Peña et al., 2009:118; de la Peña, 2015:332; Marini et al. 2012:389-392; Salvador & Bodrati, 2013:22-23; Salvador et al., 2017:50).
    Ambos sexos incuban y alimentan a los pichones (Salvador et al., 2017:50). En un nido se observó, que inicialmente el macho incubaba durante el día y la hembra por la noche, aunque el macho abandonó el nido antes de la eclosión, periodo en que la hembra se encargó de la incubación durante el día y la noche (Carrara de Melo et al., 2000:110).
    El periodo de incubación de al menos 17 días; los pichones permanecen en el nido entre 14-16 días (Marini et al., 2012:392; Salvador et al., 2017:50).
    Salvador & Bodrati (2013:22-23) apuntan que los pichones nacen con los ojos abiertos. Están cubiertos de denso plumón, en la región dorsal color crema y canela grisáceo claro, con abundantes manchas pardas y pardo oscuras, y color crema en la regio ventral. Pico y patas son de color pardo oscuras. A partir de los cinco a seis días los pichones no son fáciles de hallar, ya que se trasladan del lugar original donde fueron puestos los huevos. Los pichones nacieron con diferencias de unas 24 horas, posiblemente debido a que la incubación comenzaría a partir de la postura del primer huevo. Ambos miembros de la pareja los alimentan, sobre todo la hembra. Cuando ésta es sorprendida cubriendo los pichones, vuela a corta distancia, posándose en el suelo y fingiendo estar herida, arrastrando y batiendo las alas y meneando el cuerpo de un lado a otro.

  • Atajacaminos chico | Descripción


    Especie nocturna con plumaje críptico, que generalmente es marrón grisáceo, con un semicollar blanco en la nuca. La garganta es blanca en el macho y beige en las hembras. Tienen alas largas; el macho con banda blanca a través de las cuatro primarias más externas y puntas blancas en las timoneras externas (la hembra carece de blanco en alas y cola); tarsos cortos y picos muy anchos y cortos.

    © Carlos Henrique. Little Nightjar (Caprimulgus parvulus) diciembre 2017. Águas de São Pedro – SP, Brazil. Algunos derechos reservados

     

    Según Cleere, (1998:219); (de la Peña et al., (2009:118); (Hilty, 2003:380):
    Macho: frente, corona y nuca pardo grisáceo delicadamente moteadas de marrón claro, y veteado fino marrón negruzco. Nuca con collar amplio, indistintamente beige o ocráceo claro.
    Espalda, rabadilla y cubiertas supracaudales marrón negruzco moteadas de marrón claro y rayado fino marrón negruzco.
    Cola corta marrón, barrada indistintamente de beige u ocráceo.
    Los dos pares de timoneras más externas (T5-T4), con un punto blanco, de unos 10-15 mm de ancho en la punta (a través de ambos vexilos o solo en vexilos internos); los dos pares de timoneras internas (T3-T2) tienen un punto blanco en la punta de los vexilos internos; el par central (T1) marrón negruzco, moteado y barrado de marrón, sin puntas blancas.
    Escapulares marrones grisáceas, bordeadas en beige.
    Cubiertas alares terciarias marrones oscuras barradas de beige. Las cubiertas alares primarias y algunas de las secundarias marrones, moteadas y barradas de castaño rojizo.
    Remeras primarias marrones. La remera primaria más externa (R10) tiene un gran punto blanco, sobre la mitad externa de la pluma, en el vexilo interno; las tres remeras primarias siguientes, más internas, (R9-R7) también con punto blanco que cruza ambos vexilos; y las primaria (R6) o carece de blanco o tiene solo un punto blanco rudimentario, o un pequeño punto blanco manchado de marrón alrededor de los bordes.
    Las remeras secundarias marrones, barradas de ocre sobre vexilos externos y beige en vexilos internos.
    Las remeras terciarias son marrones grisáceas, moteadas de marrón y profusamente veteadas de marrón grisáceo.
    Loral y auriculares castaños rojizos moteados de marrón oscuro. Raya blanquecina debajo del bigote. Barba beige; garganta con parche grande, blanco y triangular; las plumas inferiores con puntas marrones grisáceas, con banda beige subterminal.
    Pecho marrón grisáceo, finamente barrado de marrón, y moteado de beige claro. Vientre, flancos y tapadas beiges con barrado marrón muy fino.
    Las cubiertas subcaudales beige o beige barradas con marrón.
    Iris marrón rojizo; anillo ocular amarillo pálido; Pico negro corto y ancho; Tarsos y pies marrones rosados o rosado grisáceos (Friedmann, 1927:180); (Belton, 1984:561).
    Hembra: similar al macho, pero carece de banda blanca a través de parte externa de las alas; las remeras primarias son marrones, moteadas de beige irregularmente. La cola generalmente carece de blancoa, aunque raramente algunas de ellas tienen un pequeño punto blanco sobre los vexilos internos de las timoneras más externas (T5-T3)

    MUDAS
    Escasa información. Según Cleere (1998:219), “especímenes con plumaje nuevo desde octubre a enero; las remeras primarias mudan en forma descendente, comenzando con las primarias más internas (R1) y avanzando hacia las más externas (R10)”.

    * (Cleere, 1998:219); (de la Peña, 2015:332); (de la Peña, 2020:233); (Hilty, 2003:380)
    ** (Salvador et al., 2017:50))

     

    Especies similares: Ver en (Hilty, 2003:380)

  • Atajacaminos chico | Taxonomía


    Monotípico

    Nota taxonómica
    Descrita como Caprimulgus parvulus por Gould (1837). La Setopagis parvula (del Hoyo & Collar, 2014) fue previamente clasificada en el género Caprimulgus, que abarcaba un gran número de especies de dormilones de todo el mundo (Peters, 1940:223) y dividida en C. parvulus y C. heterurus siguiendo la SAAC 2006.
    Peters (1940:202), Meyer de Schauensee (1966:151), trataron al C. parvulus como poltípico e incluyeron al Nyctidromus anthonyi y al Setopagis heterura como subespecies de parvulus. Schwartz (1968:223), encontró diferencias notables entre el plumaje de S. parvula y N. anthonyi y sugirió que sería mejor clasificar a N. anthonyi como una especie separada. Esta sugerencia se vió confirmada al descubrir que existían grandes diferencias en el canto de S. parvula y N. anthonyi (corto “treeow” del N. anthonyi , y canto gorgojeante de parvula). El análisis secuencial del ADN (tanto de mitocondria y genes del núcleo) confirman que N. anthonyi y S. parvula son especies distintas, perteneciendo a diferentes clados dentro de los dormilones del Nuevo Mundo (Han et al., 2011:448, Sigurdsson & Cracraft 2014:527).
    Según Cleere (1998:219), la población de S. heterura del norte de Colombia y Venezuela, tiene un plumaje más parecido a la S. parvula, pero también difieren en las vocalizaciones (heterura: unas pocas notas cortas seguidas de rápido “gooble-gooble-gooble”. Davis (1978) fue uno de los primeros en puntualizar estas distinciones vocales entre parvula y heterura, y recomendó que S. heterura debía ser reconocida como una especie separada, lo que actualmente es aceptado.
    Según Provost (2020), … “el análisis secuencial del ADN (tanto de mitocondria y genes del núcleo) demuestran que la amplia definición de Caprimulgus de Peters y otros autores es polifilética (Han et al. 2010:450, Sigurdsson & Cracraft, 2014:535). Los Caprimulgus formalmente quedan exclusivamente confinados al Viejo Mundo, y las especies de “Caprimulgus” del Nuevo Mundo quedan separadas en varios clados (clado: grupo que comparte un ancestro). Actualmente la Setopagis parvula se clasifica en el género Setopagis, aunque algunos autores lo han incluído en el género Hydropsalis (Sigurdsson & Cracraft, 2014:530). La especie hermana de la S. parvula es la S. heterurus (Sigurdsson & Cracraft 2014:530) “.

  • Atajacaminos chico (Setopagis parvula)


    Ilustrador: Joseph Smith, en Notes upon the American Caprimulgidae de Sclater. Lámina XIII (1866) Proceedings of the Zoological Society of London. Dominio público

    Sinónimos (S.I.B.)
    * Caprimulgus parvulus (Setopagis parvula)
    * Setopagis parvulus (Setopagis parvula)
    * Caprimulgus parvulus subsp. parvulus (Setopagis parvula subsp. Parvula)

    NOMBRES COMUNES: Atajacaminos chico (Argentina, Paraguay); Guardacaminos gorgiblanco (Colombia); Chotacabras chico (Perú); Dormilón chico, Dormiloncito (Uruguay); Aguaitacaminos pálido (Venezuela); Bacurau-chinta, bacurau-chintã, dormiñoco, bucarau o piedrero (Brasil).
    También: Cuchigüigüi (Miserendino et al., 1998:37); Dormilón; Dormiloncito; Golondrina nocturna; Ñañarca; Tarpuí chico; Tres-cuatro-cueros (de la Peña, 2020:233)
    En guaraní: “Kuchu’i guy guy ; chuchigüigüí; güirá-ateí, güirá-tapé; iviyáu-mí; lui-rievú; o iviyáu-michí” (Chébez, 1996:134)

    EN OTROS IDIOMAS

  • Añapero menudo | Bibliografía


    1. Aleixo, A. & Poletto, F. (2007). Birds of an open vegetation enclave in southern Brazilian Amazonia. Wilson J. Orn.. 119(4): 610–630. (enlace)
    2. ArgentAvis (s.f.). Ficha de la especie: Añapero chico – Chordeiles pusillus- Recuperado en octubre 2022 de http://argentavis.com.ar/2012/sitio/especie_co.php?id=675
    3. Bates, J. M., T. A. Parker, A. P. Capparella & T. J. Davis (1992). Observations on the campo, cerrado and forest avifaunas of eastern Dpto. Santa Cruz, Bolivia, including 21 species new to the country. Bulletin of the British Ornithologists’ Club 112(2):86–98. (enlace)
    4. BirdLife International (2022) Species factsheet: Chordeiles pusillus. Downloaded from http://www.birdlife.org on 21/10/2022
    5. Bodrati, A. (2005). Barra Concepción. En A. S. Di Giacomo (editor). Áreas importantes para la conservación de las aves en Argentina. Sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad: 310-311. Temas de Naturaleza y Conservación 5. Aves Argentinas/Asociación Ornitológica del Plata. Buenos Aires. (enlace)
    6. Borges, S. H., M. Cohn-Haft, A. M. P. Carvalhaes, L. M. Henriques, J. F. Pacheco & A. Whittaker (2001). Birds of Jaú National Park, Brazilian Amazon: species check-list, biogeography and conservation. Ornitología Neotropical 12(2):109–140. (enlace)
    7. Cleere, N. (1998). Nightjars. A guide to the nightjars, nighthawks, and their relatives. Yale University Press, New Haven, Connecticut.
    8. Chébez, J. C. (2005). Campo San Juan. En A. S. Di Giacomo (editor). Áreas importantes para la conservación de las aves en Argentina. Sitios prioritarios para la conservación de la biodiversidad: 308. Temas de Naturaleza y Conservación 5. Aves Argentinas/Asociación Ornitológica del Plata. Buenos Aires. (enlace)
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  • Añapero menudo | Conservación


    ESTADO DE CONSERVACIÓN SEGÚN BIRDLIFE INTERNACIONAL: PREOCUPACIÓN MENOR

    Esta especie tiene un rango de distribución extremadamente grande y por lo tanto no se aproxima a los umbrales de vulnerabilidad bajo criterio de tamaño de la extensión de la población (Extensión < 20.000 km² combinado con una declinación o fluctuación del tamaño de la extensión, extensión/calidad del hábitat, o tamaño de la población y un pequeño número de localizaciones o con fragmentación grave). A pesar que la población muestra tendencia a estar disminuyendo, se cree que esta disminución no es lo suficientemente rápida para alcanzar los umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tendencia poblacional (disminución > 30% en diez años o en tres generaciones). El tamaño de la población es muy grande, y por lo tanto no alcanza los umbrales de Vulnerabilidad bajo el criterio de tamaño de la población (<10.000 individuos maduros con una disminución continua estimada > del 10% en diez años o en tres generaciones o con una estructura de población específica). Por estas razones, la especie es evaluada como “común” y de “preocupación menor” (Stotz et al., 1996:173); (del Hoyo, 2020:119)
    El tamaño global de la población no ha sido cuantificado, pero este especie se describe como común, pero con distribución parcheada (Stotz et al. 1996:173). Se sospecha que la población es estable en ausencia de evidencias de declinación o amenazas sustanciales (Birdlife International, 2022).

    En Argentina:

    En Peligro (EN): según AA y SAyDS, 2008 (Aves Argentinas y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable). López-Lanús, B., P. Grilli, E. Coconier, A. Di Giacomo y R. Banchs. Categorización de las aves de la Argentina según su estado de conservación. Informe de Aves Argentinas /AOP y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Buenos Aires, Argentina. 1 ed. AOP: Buenos Aires, Argentina
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    En Peligro de Extinción (PE): según SAyDS, 2010 (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable). Categorización de aves autóctonas de Argentina. Lista de aves no registradas, endémicas y exóticas de Argentina (Res 348). 2010
    Preocupación Menor (LC): según UICN (API) (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Lista Roja de la UICN publicada en https://www.iucnredlist.org. Actualización en tiempo real

  • Añapero menudo | Distribución


    InfoNatura: Animals and Ecosystems of Latin America 2007

    Endémico de las Américas.
    Existen dos poblaciones bien separadas, una en el norte de Sudamérica, en norte, este y oeste de Colombia, sur Venezuela (Zimmer & Phelps, 1947:1); (Cleere, 1999:157), Guayanas (Robbins et al., 2004:193), Surinam (O’Shea, 2005:365) y al norte del centro de Brasil (cerrados). La otra población se localiza en el centro y sur de Brasil (Repenning & Fontana: 2008:59); (Santos et al., 2011:248); (Willis & Oniki, 1993:24); (Borges et al., 2001:119), llegando al este de Bolivia (Bates et al., 1992:89), y extremo noreste de Argentina. (Stotz et al., 1996:316); (Dickerman, 1988:121); (Hellmich, 2020); (Stotz et al., 1996:172 y 316); (del Hoyo, 2020:119)
    En Argentina: Posible raza Chordeiles pusillus pusillus (Gould, 1861) en Misiones y Corrientes (de la Peña, 2020:216); se lo considera una especie en peligro (Krauczuk, 2013:58) y cuenta por el momento con sólo dos localidades en la provincia de Misiones donde se lo considera un visitante estival nidificante en los meses de octubre y noviembre (Krauczuk, 2000:85, 2013:60).
    Se cree que son sedentarias, aunque los patrones de movimiento de la especie en su conjunto son poco conocidos. En el Pantanal de Poconé, Mato Grosso do Sul, Brasil, el Añapero Chico está ausente entre septiembre y marzo (Cintra & Yamashita 1990), coincidiendo con la presencia de la especie en el sur de Misiones, establecida entre el 23 de octubre y la primera quincena de marzo (Krauczuk, 2013:58); (Pagano et al., 2017:14).
    Friedmann (1948:411) sugiere que podrían ser migratorias, ya que encontró en solo dos días gran número de ejemplares en la región de Río Negro (Venezuela) (subespecie esmeraldae). El autor se pregunta si es una especie migratoria o este encuentro se debía a un “vuelo repentino”. Existen otras explicaciones posibles, por supuesto, como movimientos locales, más que migraciones de larga distancia. Sick (1997:416) describe a esta especie como migratoria en centro y sur de Brasil, aunque no describe los movimientos en detalle. Kirwan et al. (2004:211) también destaca que este especie se encuentra en San Pablo y Minas Gerais, “sobre una base estrictamente estacional”, lo que confirma que realiza regularmente movimientos migratorios regulares, como decía Sick (1997:416).

    HÁBITAT
    En elevaciones bajas, hasta 900 a 1.000 msnm (Stotz et al., 1996:172); (Cleere, 1998:157).
    Su hábitat son las sabanas y los pastizales con árboles y arbustos dispersos. También se le encuentra en claros de bosque, desmontes, campos de cultivo y ganadería y en pastizales inundados (Meyer de Schauensee & Phelps, 1978:123); (Cleere, 1998:157), así como en cerrado y caatinga (Olmo & Albano, 2012:182); (Cleere, 1998:157); (Aleixo & Poletto, 2007:614); (Krauczuk, 2013:58-68); (de la Peña, 2015:327); (Hilty, 2003:372).
    Ecorregiones: Campos y malezales, Selva Paranaense

  • Añapero menudo | Comportamiento


    Generalmente solos o en parejas, aunque pueden formar grandes bandadas durante la migración.
    Vuelo voyante y errático. Por ser de menor porte, la frecuencia de aleteo de esta especie es muy distinta a la de sus congéneres, siendo el batir de sus alas más acelerado, planeos más ondulados con rápidos cambios de dirección (Pagano et al., 2017:15); (Cleere, 1998:157).
    De hábitos crepusculares, se alimenta al amanecer y atardecer. Los vuelos para alimentarse son bajos, cerca del suelo (20-30 m) (Hilty, 2003:372); (Cleere, 1998:157); (Krauczuk, 2013: 60-61).
    En Misiones, Argentina Krauczuk (2013: 60-61) observó desplazamientos crepusculares de C. pusillus durante y después del período de nidificación; a veces en medio de lluvias o momentos previos a las tormentas.
    Durante el día generalmente reposa sobre el suelo, bajo arbustos en la sabana; algunas veces en ramas de árboles (aunque los únicos datos disponibles son de Bolivia) (Hilty, 2003:372); (Cleere, 1998:157)

    VOCALIZACIONES

    Las vocalizaciones que generalmente emite el Añapero Chico durante vuelos crepusculares, resultan características y diagnósticas para su identificación (Krauczuk 2013:60).
    Las llamadas durante el vuelo consisten en un grave “churrr” y un débil “week” nasal (Hilty 2003:372); (Hellmich, 2020). Cleere (1988:157), lo describe como un pitido corto, agudo, a menudo repetido en sucesión rápida “whit, whit, whit whit” (Narosky & Yzurieta, 2010:191)
    La canción que emite, cuando está posado sobre el suelo o bajo una mata, se describe como una rápida sucesión de “curr, curr, curr curry” (Hilty, 2003:372), o una serie rápida de 15 notas reverberantes, a menudo repetidas sucesivamente “k-k-k-k-k-kuree”, aumentando el tono en la última nota (Cleere, 1998:157).

     

    ALIMENTACIÓN

    Existe poca información sobre la dieta del Chordeiles minor (Hellmich, 2020)
    Friedmann & Smith (1950:482), encuentran “pequeños insectos» en el buche de un especimen en Venezuela.
    Schubart et al. (1965), examinaron el contenido gástrico de 8 ejemplares de Brasil y encontraron que todos contenían escarabajos (Coleoptera), incluyendo Aphodiidae, Bruchidae, Byrrhidae, Carabidae, Chrysomelidae, Curculionidae, Elateridae, Eumolpidae, Hydrophilidae, Platypodidae, and Staphylinidae. En 6 estómagos: Hemiptera (Coreidae, Coriscidae, Lygaeidae, Pentatomidae, Pyrrhocoridae, and Reduviidae) y Hymenoptera (Formicidae). Otros insectos encontrados fueron: Dermaptera (Forficulidae), Diptera, y Homoptera (Cicadellidae).
    Se alimentan en campo abierto, ocasionalmente con el Chordeiles acutipennis (Cleere, 1998:157).

    REPRODUCCIÓN

    Poca información (Hellmich, 2020).
    Enero ? en Colombia; octubre ? En sur y NE de Venezuela en junio (Friedmann 1948:411 y 482), NO de Brasil y NE de Venezuela (Cleere, 1998:157); Guayana en marzo-abril (Robbins et al. 2004:178);
    En Brasil nidifica en la caatinga, cerrado y en la arena de los márgenes del Río Capivara (Leite et al. 1997:238).
    En Argentina, en octubre y noviembre, se encontraron 7 nidos en 5 sitios de nidificación en la provincia de Misiones (Krauczuk, 2000:85 y 2013:60): en Campo San Juan, Santa Ana (Dto. Candelaria), Campo Prate, Barra Concepción, (Dto. Concepción de la Sierra) el 15 de noviembre de 2003 (Krauczuk y Bodrati obs. pers, Krauczuk, 2013:59-60).
    No construyen nidos, depositan los huevos sobre la arena, afloramientos rocosos, sitios pedregosos, areniscas, hojarasca, al sol directo o debajo de arbustos y gramíneas, denominados nidos simples o desnudos. Se observó que C. pusillus retorna anualmente al área dónde nidifica, lo hace al mismo sitio de nidificación (cuatro oportunidades) (Krauczuk, 2013: 61).
    Pone 1 huevo, color crema con pintas marrones de distintos tamaños y algunas pintas gris oliváceas. (de la Peña, 2020:217) (Oates, 1903:58)
    En Misiones, se observó que C. pusillus deposita el huevo a mediados de octubre (23 al 25) y eclosiona antes del 15 de noviembre; cría un único pichón, que a los cinco días desaparece del área de nidificación (Krauczuk, 2013: 61).
    Cuando el pichón ha eclosionado la hembra lo cubre durante el día y la noche. En el momento que es espantado por el observador, el adulto vuela y se posa a efectuando movimientos con las alas simulando estar herida, con el pico abierto (Krauczuk, 2013: 61).